10 de marzo 2010 - 00:00

Avatares de radio y tv

Pablo Rago
Pablo Rago
  • La TV se oscarizó luego del triunfo de «El secreto de sus ojos», donde además de reiterarse el discurso de Juan José Campanella o la imagen de Ricardo Darín junto a Soledad Villamil en la conferencia de prensa del domingo (todos editaron informes y destacaron el «estamos escabio» de Darín) hubo algunas conversaciones más originales. En «Un mundo perfecto» de Roberto Pettinato tuvieron anteanoche a Pablo Rago como invitado, quien se mostró distendido y cómodo en el piso de «América». Cuando le preguntaron qué había sentido por haber recibido el Oscar, se sinceró: «Nada, salvo que tengas un porcentaje de la venta de entradas de la película» y ante la consulta sobre la invitación o no a Los Angeles, consideró: «Había cuatro entradas y Guillermo Francella se consiguió un lugar para ir. Eso habla de las ganas que tenía de estar ahí y me parece espectacular». Tantas ganas tenía que además hoy a la mañana, en Ezeiza, Francella dará él solo una conferencia de prensa al llegar al país. 

  • Tras las confesiones, Rago no se rehusó a bailar junto a Pettinato y equipo, con anteojos 3D puestos, en una parodia a Steve Martin y Alec Baldwin, que habían hecho lo propio para mirar a James Cameron en la platea del teatro Kodak. El resultado fue un baile desenfrenado en «Un mundo perfecto», con la pantalla partida en el rojo y azul de los lentes. Francamente, más divertido que Martin, Baldwin y su discurso guionado.

  • En «Telenoche» se vio algo raro: Santo Biasatti sonriendo. Fue mientras conversaban con Francella y Campanella, a quienes la producción los puso en dúplex con un jugador de Racing que el sábado había hecho un gol. Lástima que el televidente esperaba más diálogo sobre el Oscar pero se distrajeron con las imágenes de la victoria sobre Boca. 

  • El «Duro de domar» de Daniel Tognetti emitió informes sobre el Oscar y la pelea de Ricardo Fort con Jorge Rial. A la misma hora, «Animales sueltos» de Alejandro Fantino hacía lo mismo en «América». La diferencia es el factor K, presente en cada capítulo de «Duro de domar» (el lunes cubrieron la noticia del viernes, sobre el nieto restituido número 101 y reprodujeron gran parte de la entrevista en «6,7,8», con Carla Czudnowsky) y por el pelotón de columnistas que los acompañan: junto a Tognetti aparecen «Chavo» Fucks, Fernanda Iglesias, más dos incorporaciones y la modelo Jazmín de Gracia, puesta para embellecer. Junto a Fantino están Coco Silly, con su discurso y tono de hinchada futbolera, Daniel Gómez Rinaldi y Pamela David, también ornamental.

  • Lo único que aún se conserva del viejo y bueno «Duro de domar» de Pettinato es la voz característica del locutor Fabián Cerfoglio, que impuso latiguillos, además de los clásicos chanes (derivados en lluvias y tsunamis de chanes), el regreso del «mini» (el lunes fue el mini Oscarcito) y el «Me colgué del cable», dedicado a un clásico que regresó: las clases de gimnasia con la inclasificable Verónica Lercari. El método al que bautizó «Verler» invita a abrir y cerrar los dedos de las manos para no atrofiar esos músculos. 


  • La radio también tuvo su cuota de oscarización, que continuó ayer con un extenso reportaje en «Basta de todo» por Radio «Metro» al otro argentino ganador del Oscar, Nicolás Schmerkin (fue distinguido por el corto de animación por «Logograma»). Schmerkin contó que vive en Francia desde los 4 años, en 1976, país en el que su familia se exilió durante la dictadura militar. Recordó que había estado nervioso y sin poder dormir durante el mes previo pero que 10 segundos antes del anuncio se relajó y pudo subir tranquilo al podio. Destacó además el caluroso saludo de uno de sus competidores, nada menos que Nick Park («Wallace & Gromit»), quien puede ocupar un lugar en los Guinness como el director con más premios por minuto filmado. Schmerkin continuó: «Luego de recibir el Oscar te pasean por todo el teatro, te llevan con periodistas y fotógrafos, y ahí volví a marearme, no sabía donde estaba».
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