Rosario (enviada especial). En el G-20, creado en 1999 a partir de la crisis asiática, se concentra el 85% de la economía mundial y el 60% de la población. Ese es el marco del nuevo encuentro que se hará en la Argentina en noviembre del año que viene y cuyo puntapié inicial fue ayer en esta localidad santafesina. Aquí, encabezados por el gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz, se reunieron los titulares del G-6, co-organizadores, además de la Bolsa de Comercio de Rosario (Alberto Paduán) y la Federación de Industriales de Santa Fe Guillermo Moretti), que armaron la jornada.
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Es que aunque parezca distante, el encuentro en la Argentina de los principales países del mundo justificó la movida de los titulares de las principales cámaras empresariales locales y, a su vez, cada uno considerado como importantes hombres de empresa, para dar cuerpo al B20 (Business 20), brazo empresario que deberá aportar parte de los trabajos y la visión privada a los presidentes de cada país.
De ahí que no sorprendiera la minicumbre de ayer donde, a pesar del mal clima, se alternaron desde Miguel Acevedo (UIA), Gustavo Weiss (Cámara de la Construcción), Daniel Pelegrina (nuevo titular de la Sociedad Rural), o Jorge Pablo Brito (Adeba), junto a representantes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y de la Cámara de Comercio.
Para completar el espectro, "la pata oficial" fue cubierta por el Ministro de la Producción, Francisco Cabrera, aparentemente un entusiasta de estas grandes reuniones internacionales y de la tecnología que se viene. El funcionario reconoció que "entre los 8 ejes de trabajo que tenía el ahora presidente Mauricio Macri, para la normalización de la economía, siempre figuró la integración al mundo" (además de la reforma tributaria y la simplificación burocrática abordadas más recientemente).
Además del "optimismo" sobre los resultados a obtener, Cabrera adelantó que para "fin de año puede estar el acuerdo Unión Europea-Mercosur, que permitirá que Argentina pase de tener acuerdos comerciales con el 9% del PBI mundial a más de 30%".
Tanto el empresario inmobiliario y titular del Banco Hipotecario, Eduardo Elsztain, como sus pares hicieron particular hincapié en la mundialización y los avances tecnológicos como digitalización, robótica, la industria 4.0, etc., y parafrasearon a la alemana Angela Merkel, quien señaló que "el desafío es la velocidad del cambio, y la necesidad de que la sociedad lo asimile".
También el gobernador Lifschitz (muy conciliador con el Gobierno nacional) destacó que "los problemas ya no se pueden resolver en forma unilateral. Además, hay que repensar las estrategias para generar empleos, teniendo en cuenta la migración y el terrorismo", explicó.
Aparte del desafío de constituir a la Argentina en "la vidriera del mundo", al ser sede del G-20, los presentes coincidieron en destacar la incorporación de la agricultura y la seguridad alimentaria al temario (Maltus quedó desactualizado, señaló Pelegrina), y también en readaptar al mercado de capitales para lograr financiamientos de largo plazo para favorecer la infraestructura.
Mientras todos se comprometían a trabajar contra reloj con miras a noviembre 18, y Paduán vigilaba cada detalle del cuidado encuentro, en los corrillos seguían los murmullos y especulaciones sobre la propuesta oficial acerca de la reforma fiscal del Gobierno,y cómo le cae la taba a cada uno.
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