20 de abril 2015 - 00:00

Bafici: de los años de Weimar a lo moderno

Una imagen de“Fräulein Else”, de Paul Czinner (1929(, correspondiente a la muestra del cine de la república de Weimar en el Bafici.
Una imagen de“Fräulein Else”, de Paul Czinner (1929(, correspondiente a la muestra del cine de la república de Weimar en el Bafici.
Olga Zubarry disfruta sus vacaciones en Rio de Janeiro cuando, por malas inversiones de su padre, se ve obligada a tratar con un viejo degenerado (gran papel de Guillermo Battaglia). Eso es "El ángel desnudo", de Carlos Hugo Christensen, 1946. Elizabeth Bergner, 22, disfruta sus vacaciones en Saint-Moritz cuando, por igual motivo, debe tratar con un gordo degenerado (Albert Steinrück). Eso es "FrTMulein Else", de Paul Czinner, 1929. Esas son las dos mejores versiones de "La señorita Elsa", novela de Arthur Schnitzler que Christensen adaptó para el cine apenas dos meses después de su primera edición en castellano. Otras versiones (por ejemplo la de 1974, con Eva Kerbler entregándose a Curd Jürgens, lo que no suena tan terrible) son algo más fieles, pero menos hermosas.

"FrTMulein Else", del exquisito Czinner, apareció el sábado en la Lugones, como parte de una sección del Bafici bautizada "Historia secreta del cine de Weimar", que de secreta tiene poco, pero ofrece varios placeres olvidados, como ver "El doctor Mabuse", "El castillo Vogelod" y "Varieté" en buenas copias provistas por la Fundación Murnau, o deleitarse con Lilian Harvey junto a tres buenos muchachos en la comedia musical "El sueño de una rubia", éxito mundial de los primeros años 30 hoy ignorado por las nuevas generaciones. O ver en pantalla grande "Nerves" y "Razzia en Sankt Pauli", dramas justamente ubicados en sendos extremos de la República de Weimar, 1919 y 1932. Y conocer dos rarezas: "Hacia el azul", comedia optimista de Eugen Schüfftan (genio de la fotografía y los efectos ópticos que muy pronto debió escapar a los EE.UU.) y "El contador Kremke", de Marie Harder, primera mujer que llegó a dirigir cine en Alemania (la siguieron Leontine Sagan, con el drama lésbico "Muchachas de uniforme", y Leni Riefenstahl, que opacó a las anteriores).

Lástima que la selección no incluya "Victor und Viktoria", cumbre de la comedia picaresca alemana anterior al nazismo. Mucha gente solo conoce la remake con Julie Andrews. Lástima, también, que los organizadores del Bafici persistan en amontonar cientos de películas en apenas diez días. Acá se amontonan Weimar, tres panorámicas de Suiza, Perú y Corea del Norte (rareza que habrá costado conseguir), seis vistazos a otras tantas personalidades, 15 clásicos restaurados, desde "A sangre fría" y "La tregua", que se presenta hoy, para abajo, infinidad de películas rockeras, vampirosas, del mundo del cine, del mundo en general, de sadomaso y otros pasatiempos hogareños, el Baficito (grande, "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo", de Javier Fesser), variedad de charlas, mesas y seminarios, exposiciones, espectáculos en el Planetario, etc.

Con cualquiera de esos lotes podría hacerse un festival. Pero todos juntos se apelmazan. Encima, están las cuatro competencias, donde hay cosas buenas. Al respecto, en estos momentos el voto del público en la internacional lo encabeza una de aventuras, "Theeb" (Naji Abu Nowar, Jordania), sobre un chico que debe cruzar el desierto en medio de la Primera Guerra. Buena película, de estilo clásico, contrario a las reglas antipúblico del Bafici de otros tiempos. Ojalá el jurado la tenga en cuenta.

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