Baja agua, pero no cede emergencia

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 Los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú experimentaban en las últimas horas una leve bajante que aportaba optimismo a las zonas afectadas por graves inundaciones, que hasta ayer mantenían en más de 12.000 el número de evacuados en cinco provincias del Litoral. Por caso, en Corrientes, uno de los distritos más castigados por esta crecida histórica, alrededor de 3.700 personas permanecen en centros de evacuación debido a que el caudal de los ríos Uruguay y Paraná aún supera los niveles de alerta y evacuación a lo largo de la cuenca provincial.

La localidad más afectada es Santo Tomé, a 387 kilómetros de la capital correntina, donde permanecen evacuadas 2.424 personas que son asistidas por el municipio y el Estado nacional en dos escuelas y dos templos evangelistas. En Chaco, Misiones y Formosa la situación es similar a la de Corrientes, y miles de familias esperan un descenso notorio del caudal que permite el regreso a los hogares.

Sin embargo, en Entre Ríos la crecida del Uruguay especialmente mantenía en emergencia a la ciudad de Concordia, la más cercana al límite con Corrientes, donde cientos de familias debieron ser trasladadas debido al ascenso del agua, que aumentó 15 centímetros en las últimas 24 horas para alcanzar la marca de 13,60 metros en el puerto de esa ciudad.

La Junta Municipal de Defensa Civil señaló en un informe que del total de familias evacuadas, 673 se encuentran en distintos clubes y regimientos de la ciudad en la red de centros de evacuados mientras las 167 restantes se autoevacuaron.

En ese sentido, el intendente local, Gustavo Bordet, indicó que "estamos lejos de las 1.200 familias asistidas en 2009, gracias al traslado de más de 400 familias que anteriormente vivían en zonas inundables". El río Uruguay alcanzó los 13,60 metros de altura en Concordia, 15 centímetros más que el sábado.

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