15 de marzo 2017 - 00:00

Baja el petróleo y por ahora no deberían subir naftas en abril

Con el barril criollo disminuyendo y el dólar en baja, queda comprometido el acuerdo Gobierno-petroleras firmado en enero.

Juan José Aranguren
Juan José Aranguren
Los precios del petróleo en el mercado internacional volvieron ayer a los niveles que tenían a fines de noviembre, antes de que la OPEP anunciara un recorte en la producción. La variedad WTI cerró en Nueva York a u$s47,72 y el Brent, el crudo de referencia en la Argentina, terminó en u$s50,92 en Londres. De mantenerse esta tendencia a la baja que se viene verificando desde el 3 de este mes, no habría razones para el aumento de combustibles en el mercado interno anunciado para el 1 de abril.

Por otra parte, la situación conspiraría contra la expectativa de empresas locales sobre cierta recuperación en las cotizaciones que impulsaría una mejora en la actividad local. Aunque por ahora hay confianza en el Gobierno y las empresas en que la flexibilización de los convenios colectivos de los petroleros hará atrayente el desarrollo en Vaca Muerta, cada vez que baja el crudo en el mercado internacional, disminuyen las posibilidades de inversión.

La perspectiva podría afectar incluso la explotación en áreas gasíferas aun cuando el Gobierno aseguró un precio de u$s7,50, mucho más alto que el internacional y que el del GNL importado que llega por barco. Mucho más comprometida, en tanto, quedaría la actividad en Chubut, donde parte del crudo que se extrae, se destina a la exportación y los sindicatos resisten un cambio en los convenios.

De mantenerse el actual contexto internacional, no habría motivos para que los combustibles tengan nuevos aumentos en abril. Según el acuerdo a que llegaron en enero las petroleras y el gobierno, los precios al público deben subir de acuerdo a una fórmula que contempla en primer lugar el precio internacional o el del mercado interno que se reduce u$s0,70 por mes y en abril se ubicará en u$s57,3 para el crudo de mejor calidad, u$s7 más que el cierre del Brent ayer.

La fórmula para el ajuste también incluye la variación en el tipo de cambio en comparación con enero , lo que por ahora apunta a la baja, y el valor de los biocombustibles que representan el 10% del costo de naftas y gasoil.

Cuando se conoció el convenio con las empresas, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, dijo que "junto con este acuerdo damos certeza y previsibilidad de que durante el primer trimestre solamente habrá este aumento del 8%, en la medida en que no haya una escalada de precios internacionales que haga discontinuar lo firmado".

Pero el funcionario no explicó qué ocurriría si no hay escalada, y por el contrario hay disminución en las cotizaciones. Sólo habló de "revisiones trimestrales" que permiten "anticipar un nuevo incremento para la primera semana de abril".

No obstante, también hay que considerar que las petroleras que producen combustibles buscan que los valores en los surtidores sigan también al índice de inflación minorista, aunque no se dijo en qué proporción.

Una incongruencia señalada por entidades de consumidores en las audiencias sobre tarifas de energía, es que la indexación por inflación contemplaría enero cuando el aumento del 8% en las naftas impactó en el índice.

El día en que se anunció el acuerdo con las petroleras y el alza del primer mes del año, el Brent cerró en u$s 55,1, u$s5 más que ayer.

Dejá tu comentario