25 de febrero 2010 - 00:00

Baleado en intento de asalto a sólo 100 m de comisaría

Un joven fue baleado en el cuello ayer a la madrugada, cuando tres delincuentes intentaron robarle el auto en la esquina de la calle Lavalle y la avenida Pueyrredón, en el barrio porteño de Once. Finalmente, los ladrones fueron detenidos por la Policía en medio de un tiroteo, a pocos metros del lugar.

El joven herido -de 24 años- tuvo que ser trasladado a un hospital de la zona, mientras que uno de los delincuentes también terminó baleado al enfrentarse a tiros con el personal policial.

Los efectivos persiguieron por la calle a los delincuentes varios metros hasta que finalmente lograron detenerlos, mientras que el tiroteo dejó sus marcas en la zona, ya que varios frentes de comercios y autos que estaban estacionados quedaron con huellas de disparos.

El intento de robo fue frustrado porque se produjo a sólo 100 metros de la Comisaría 7ª, donde un personal policial, que estaba de guardia en la puerta de la seccional, advirtió cuando se registraba el incidente, que terminó con la joven víctima herida.

Según explicaron los jefes policiales que participaron del operativo, todo se inició alrededor de la 1.30 de la madrugada, a metros de la esquina de Lavalle y Pueyrredón, en pleno barrio de Once, una zona de mucho movimiento. A esa hora, una pareja -una mujer y el joven que resultó baleado- salía de un departamento ubicado en la calle Lavalle al 2600, luego de haber visitado a unos amigos, y tres delincuentes los interceptaron con intenciones de robarle un Ford Fiesta color azul oscuro, último modelo, patente IPU 548.

En esas circunstancias, el joven que fue atacado por los delincuentes recibió un impacto de bala en el cuello y quedó tirado en el pavimento, hasta que poco después fue llevado de urgencia al Hospital Ramos Mejía. «Todo pasó a escasos 100 metros de la puerta de la comisaría -explicó uno de los policías que intervinieron en el hecho-. El personal de la seccional observó esta situación, les dio la voz de alto a los delincuentes y fue atacado con armas de fuego».

Esto desencadenó una persecución y un tiroteo que terminó con uno de los ladrones heridos, quien posteriormente fue derivado también al Hospital Ramos Mejía.

En el lugar, la Policía secuestró tres armas de fuego de grueso calibre, usadas por los delincuentes. «Fue un robo ocasional. Por la hora y por la oscuridad que había, seguramente no se dieron cuenta de que estaban a 100 metros de la comisaría», explicaron voceros de la Policía.

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