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“Ballet en Gala”, o el pas de deux con sensibilidad federal
Federico Fernández y Julieta Paul, estrellas solistas de la compañía Ballet en Gala.
Es el caso de Ballet en Gala, la compañía creada por Federico Fernández (primer bailarín del Teatro Colón), que se presentará mañana y el sábado 19 a las 21 en la sala Caras y Caretas (Sarmiento 2037).
La propuesta reúne una serie de grandes pas de deux del repertorio. Acompañan a Fernández Julieta Paul (primera bailarina del Teatro Argentino de La Plata) y Luciana Barrirero, Gerardo Wyss, Paula Cassano, Alejo Cano, Ayelen Sánchez, Jiva Velázquez y Daiana Ruiz (Teatro Colón).
Periodista: ¿Qué lo llevó a crear Ballet en Gala?
Federico Fernández: La necesidad de hacer pas de deux clásicos en el interior. Hay una falta de eso. En general los grupos privados que hacen giras realizan obras más bien neoclásicas o más llevaderas para el cuerpo, y no muestran el tutú y las zapatillas de punta, que es lo que muchas veces el interior quiere ver y a lo que tiene menos acceso. Mi idea es llevar los clásicos con primeras figuras del Colón y del Argentino.
P.: ¿Cuántos bailarines la integran?
F.F.: Somos 15 pero se van rotando los repartos, y por lo general somos 8 o 9 por función. Como en el Colón hacemos relativamente pocas funciones es bueno ayudar a otros que tienen necesidad de estar en el escenario, que el público los conozca y se fogueen, así como lo hicieron otros grupos privados conmigo en su momento. Algunos de los integrantes de Ballet en Gala son amigos, como Gerardo Wyss, Luciana Barrirero o Paula Cassano, a los que se suman Daiana Ruiz, Jiva Velázquez, Ayelén Sánchez, Alejo Cano, que son los que entraron en el último concurso que hubo en el Colón, y la que me acompaña es Julieta Paul, con la que venimos haciendo muchas funciones.
¿P.: Cuáles son sus objetivos a largo plazo respecto de esta compañía?
F.F.: Me gustaría hacer un Ballet en Gala más latinoamericano, con una pareja de cada país de la región, de los que tienen compañías más fuertes, y empezar a llevar el espectáculo por el continente y mostrar que los latinos podemos hacer buen ballet, pero que somos latinos y se note esa diferencia. Con buena escuela, ensayos, pero desde nuestro lado.
P.: ¿En qué se manifiesta esa pertenencia latina en un bailarín?
F.F.: Principalmente en las ganas la necesidad. Cuando salimos al escenario mostramos esas ganas, por la poca cantidad de funciones y lo que nos cuesta. Hay una responsabilidad escénica y un disfrute que tal vez en otros es más mecánico, se cobra un cachet y listo. Nosotros, al menos de este lado, buscamos lo artístico y buscamos disfrutar y que el otro lo disfrute.
P.: ¿Cuál es la situación actual de la danza clásica en el interior, según lo que ha visto en estas giras, a nivel de formación y de público?
F.F.: Público hay mucho, lo que falta son compañías que hagan ballet clásico. Los recursos están, y los bailarines también. A veces es una cuestión de hacer hincapié en ciertos sectores y comprometerse. No es fácil hacer ballet: hay que entrar en un círculo, invertir y poner mucho el pecho, pero si se hace el esfuerzo es algo muy redituable en todos los sentidos. Cuando hay buen nivel en una compañía lo más probable es que vaya cada vez más gente a verla, pero cuando no se trabaja, no se estudia y no se les dan los recursos a los bailarines, bajan el nivel, las ganas y el interés del público. Hay tanto talento argentino desparramado por el mundo que si en el Colón hubiera habido concursos más frecuentemente tendríamos bailarines maravillosos. Los hay, los hubo y los habrá, pero muchos se tuvieron que ir, y hay una generación entera de bailarines que no pudieron presentarse a concurso en el Colón. El Ballet del Colón mejoró muchísimo en muchos aspectos, aunque todavía falta. Pero eso es lo que incentiva a seguir y avanzar, aunque es necesario que todos estemos de acuerdo y apuntando lo mismo, y que las decisiones sean correctas, o al menos estén hechas con buenas intenciones.
P.: ¿Cómo estará integrado el repertorio de estas funciones?
F.F.: Son todas piezas clásicas, no tan conocidas, y eso fue lo que más me gustó. A futuro la idea es hacer en las galas todos pas de deux que no se hayan hecho en la Argentina o que no se hayan hecho jamás. Uno es "Alto de caballería" de Petipa, que aquí no se hizo nunca; yo hago el de "Raymonda", no el original sino otro que tiene variaciones distintas y acá no se hace, y "Quijote" que es conocido pero es infaltable. Hacemos además "Harlequinade", "Coppelia", "Melodía", "Carmen" y Paula Cassano baila "La muerte del cisne", en la que la preparó Martín Miranda y que hace maravillosamente con esas proporciones tan bellas que tiene. Edgardo Trabalón, que habitualmente es bailarín invitado junto a Carla Vincelli, esta vez me está ayudando con los ensayos, corrigiendo y poniendo los últimos toques, tiene muy buen ojo.
Entrevista de Margarita Pollini


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