29 de diciembre 2010 - 00:00

Bancaria: obra social vuelve a manos del gremio que la quebró

Juan José Zanola
Juan José Zanola
Cristina de Kirchner dio por finalizada la intervención de la obra social de La Bancaria, que había dispuesto -por pedido del juez Norberto Oyarbide- el 14 de septiembre de 2009, en medio de las denuncias por la causa de los medicamentos truchos, que llevó a prisión a Juan José Zanola, histórico jefe de ese gremio.

Pedro Ferrara, el médico platense que la Presidente designó para «normalizar» esa prestadora que asiste a 115 mil beneficiarios, dejó ayer su cargo. Curiosamente, hasta el atardecer, ningún directivo sindical se había hecho presente para tomar el mando.

Deuda

A pesar de esa llamativa ausencia, técnicamente la obra social volvió a la administración de la conducción sindical que le generó una deuda de 600 millones de pesos, con un índice de prestación que sólo alcanzaba al 30% de sus afiliados y denuncias múltiples sobre desmanejos.

El argumento oficial fue que Ferrara alcanzó el objetivo establecido por el juez cuando pidió la intervención: garantizar la prestación, la provisión de medicamentos y preservar los empleos de los 1.700 trabajadores de la obra social.

En ese tránsito, según el libreto K, con aportes reembolsables de la APE y el PAMI por cerca de 50 millones, la prestadora amplió el área de cobertura al 95% de sus beneficiarios, satisfizo la demanda de medicamentos -sin gerenciadoras- y funcionó sin tener que cesantear personal.

A pesar de eso, en una medida que abre interrogantes y habilita interpretaciones; la Casa Rosada decidió devolverle el manejo de la obra social a la conducción de La Bancaria, que con Zanola en prisión quedó a cargo del secretario adjunto, Sergio Palazzo, quien -se afirma- visita dos veces por semana al detenido secretario general.

Hay otro dato curioso: la cúpula bancaria «boicoteó», según un funcionario, la intervención. Al punto que Zanola, desde la cárcel, denunció penalmente a Ferrara. Ese fue, se afirma, uno de los factores que impulsaron al médico platense a pedir dejar el cargo.

Indagatorias

Oyarbide, que lleva la causa de los medicamentos truchos, dispuso la detención de Zanola y convocará a declarar a cinco miembros del consejo directivo de La Bancaria, avaló ese planteo y en su informe final fue, incluso, elogioso sobre el proceso de intervención.

Quedan, sin embargo, puntas sueltas. ¿Qué ocurrirá con los empleados de la obra social que declararon contra Zanola, testimonios que, entre otros elementos, permitieron al juez avanzar con la causa? Ahora, con el gremio otra vez al frente de la obra social, se teme una caza de brujas.

Otras lecturas sugieren que se trató de un mensaje para la jerarquía sindical que, además del caso Zanola, sigue con preocupación el avance de otras causas, por ejemplo, la que investiga presuntos desmanejos en el gremio de Camioneros de Hugo Moyano.

Según esa perspectiva, la decisión de levantar la intervención fue un gesto de que el Gobierno no avalará un avance judicial sobre los caciques sindicales.

«Tiene características de canje», se dijo ayer fuera del Gobierno. En tanto, Raúl Fontana, de la lista opositora a Zanola, confesó no entender la medida y hasta sugirió que podría tratarse de una «trampa» que le «tienden a la Presidente».

En esa línea, también se objetó que no se haya presentado, antes de terminar la intervención, un plan de reestructuración de la obra social. Sobre todo a partir de los antecedentes de la administración anterior.

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