El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central decidió ayer ampliar el margen de intervención del organismo en la plaza cambiaria, en un contexto en el cual está teniendo complicaciones para que el dólar mayorista (ayer en $37,35) vuelva operar dentro de la “zona de no intervención”, que arrancará febrero entre $37,886 y $49,03. El comité resolvió aumentar la cantidad de compras diarias de la autoridad monetaria a u$s75 millones en caso de que el tipo de cambio se ubique por debajo de la banda de flotación, siempre y cuando el valor acumulado en pesos en el mes no exceda en un 3% la meta de febrero ($1,372 billones).
La medida era esperada por los mercados, luego de que el presidente del BCRA, Guido Sandleris, anticipara en Davos que el organismo estaba estudiando ciertos cambios para las intervenciones, ya que los u$s50 millones dispuestos para enero no parecieron ser suficientes. De todas formas, el organismo no tocó el monto dispuesto para las ventas, en caso de que el dólar supere el techo de la “zona”, dejándolo en u$s150 millones, el valor máximo contemplado en el esquema monetario. La decisión de aumentar el monto de compras va en línea con el acuerdo entre el Gobierno y el FMI, en donde el oficialismo se comprometió a no dejar que el tipo de cambio volviera a apreciarse, tras la fuerte devaluación de 2018.
El COPOM consideró además que “la meta de base monetaria de febrero es consistente con la demanda proyectada por los activos en pesos”. De todas formas, alertó que el BCRA “mantendrá su cautela en la velocidad de expansión monetaria, lo que podría implicar un sobrecumplimiento de la meta si las condiciones de mercado monetario así lo requieren”, pero indicó que “este eventual sobrecumplimiento se revertirá en meses subsiguientes”. Dentro del organismo que conduce Guido Sandleris están ajustando la “sintonía fina” para seguir manteniendo el control sobre las variables monetarias, ya que apuntan a reducir la inflación, que continúa en niveles elevados, sin generar un nuevo salto en el tipo de cambio que afecte al nivel general de precios, como ocurrió en 2018.
Desde el BCRA señalaron que siguen cumpliendo con la meta de base monetaria. El promedio mensual de enero fue de $1,345 billones, cerrando $12.141 millones por debajo de la meta y el 0,6% por encima del promedio de diciembre. Fue en un contexto en el cual aumentó la demanda por instrumentos en pesos, especialmente en los depósitos a plazo, que crecieron el 8,5% mensual. Esta dinámica tuvo su contraparte en el mercado cambiario, lo que llevó al organismo que lidera Guido Sandleris a comprar u$s560 millones, equivalente a $20.876 millones, es decir, 1,55% de la meta de la base del primero de enero (por debajo del 2% estipulado). Los pesos inyectados a través de estas compras agregaron $6.792 millones a la meta del mes y el total de los $20.876 millones para los meses siguientes.
El anuncio de ayer apunta a que mantendrán la cautela desde el organismo, como vienen manifestando desde que comenzó a regir el nuevo esquema de política, aunque ya con un mayor poder de fuego dentro de las intervenciones: podrán comprar unos u$s355 millones más que en enero, lo que totalizaría unos u$s1.000 millones, en caso de ser necesario. Ya con la tasa de Leliq cayendo a un ritmo más elevado (ayer cerró en 53,59%), lentamente el tipo de cambio debería regresar hacia la “zona de no intervención”. De todas formas hay que considerar que de a poco comenzarán a ingresar las liquidaciones de la cosecha gruesa, lo que generará un incremento en la oferta de divisas, presionando nuevamente al tipo de cambio hacia abajo.
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