Si la eficacia de estas medidas disminuye, el FMI contempla que otras medidas no convencionales sean adoptadas, incluso si éstas comprendieran "riesgos mayores". "Los bancos centrales podrían intentar empujar sus tasas hacia los territorios negativos y algunos ya han dado pequeños pasos en esa dirección", asegura la institución en su informe.
Una tasa de depósito negativa equivale a hacer pagar a las instituciones financieras por colocar su liquidez en los bancos centrales, en vez de utilizarla para prestar dinero a los hogares o a las empresas. "Los obstáculos en la implementación de esta medida, sin embargo, son importantes", admite el FMI, precisando que el funcionamiento del mercado interbancario podría verse "deteriorado".
A principios de mayo, un miembro del consejo de gobernadores del Banco Central Europeo (BCE), Ewald Nowotny, indicó que la adopción de tasas negativas era una "opción", aunque matizó que no era pertinente "en el futuro cercano".
El presidente del BCE, Mario Draghi, había asegurado que esa institución estaba "lista en el plano técnico" para instaurar este tipo de medidas. Actualmente la tasa de depósito interbancario del BCE está fijada en el 0%.
Según el informe del FMI, los grandes bancos centrales podrían también diversificar la recompra de activos, que consiste actualmente en tenencias de deuda pública, adquiriendo bonos de bancos o de empresas, o incluso de bienes inmobiliarios.
| Agencia AFP |


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