Entusiasmarse por demás con un dato menor, volver a tropezar con un siguiente indicador que reaviva la alarma, el espinoso camino de la economía global y que va dotando a los gráficos de mercado: de rebotes y recaídas. Esto se hizo presente en primeras ruedas de julio, donde las Bolsas partieron el miércoles con paso firme. Y se fueron debilitando con el desarrollo de la segunda mitad. Para desembocar en el panorama de la víspera: francamente negativo, en todos los frentes. Como siempre, a partir de datos de Estados Unidos y que aumenta el número de la desocupación en aquella economía rectora. Un fuerte sesgo a la baja sufrió el Dow Jones, con un 2,63% al cierre del día. Repercutiendo de modo más atenuado en el Bovespa, que corrigió en tolerable 1% solamente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero recrudeciendo la onda contraria al arribar al recinto de Buenos Aires. El Merval principal perforando nuevamente la frontera conquistada antes, con un mínimo de 1.557 puntos -fugaz máximo de 1.609- y cerrando muy cerca del piso del día: 1.561 unidades, que arrojaron porcentual duro de digerir, casi el 3%.El Burcap lo amplió a un 3,14%, el de las «25» fijas acusando un 2,6%. Y el de Bolsa -nivel general- a tono con los demás y un 2,75% de rebaja. Sin embargo, se hizo presente la excepción -como en junio- hallando el daño mucho menor en la nómina de locales que sólo decayó un 0,73%. Lo que delata el fuerte retroceso acaecido sobre la plaza clave de Tenaris, especie insignia de nuestro plantel y que naufragó con un 4,7% y casi 300.000 títulos. Volumen contraído, a sólo $ 41 millones, perdiendo el agregado de la primera rueda y volviendo a ritmo previo. Con «29» alzas y «33» bajas, se completó un día duro. Y la Bolsa, sacudida.
Dejá tu comentario