Por donde se lo piense "Tres veces al amanecer" es un libro sorprendente. Es una novela de menos de cien páginas que crece en la mente del lector, que se lee por lo menos dos veces,la primera, llevado y cautivado por el ritmo narrativo, intrigado por esas tres historias que ocurren en amaneceres, en diversos tiempos. Entonces el libro aparenta ser (Uno) un hombre que cuenta el encuentro de una mujer de vida liviana con un vendedor de balanzas; (Dos)cómo el guardián nocturno de un edificio intenta que una chica de 16 años escape del lado de su violento novio, y (Tres) cómo una mujer policía, a punto de jubilarse, rescata a un chico de 13 años del incendio donde murieron sus padres para llevarlo junto a un hombre que lo hará feliz, y acaso también a ella.
Eso es lo que en principio se lee, pero Baricco advierte que es una historia, una novela escrita por el apócrifo escritor angloindio Akash Narayan, que era citada en "Mr. Gwyn", su novela anterior. Entonces se comprende que "Tres veces al amanecer" es un artefacto que expulsa al lector pasivo. Si entonces se vuelve a leer el libro se devoran las páginas, se empieza a encontrar no una sino varias novelas. Una novela policial donde el lector es el detective que va encontrando una historia que seguramente lo lleva a comprender y hasta perdonar al criminal. Es una novela romántica donde se piensa "en la misteriosa permanencia del amor, en la corriente nunca quieta de la vida". Es la descripción de un trauma infantil y sus consecuencias. Y, fundamentalmente, una historia fantástica que transcurre en mundos paralelos, la posibilidad de que otros vivan momentos de nuestra vida, que tenemos correspondencia de situaciones que ligan a las que van a ser trascendentes, aunque parezcan lo contrario, momentos que sean como amaneceres para la conciencia.
Es por eso que Baricco advierte que es "una historia verosímil que, sin embargo, nunca podría suceder en la realidad. Es la historia de dos personajes que se encuentran tres veces, aunque cada una de ellas es la única, la primera y la última. Y pueden hacerlo porque habitan un Tiempo anómalo que inútilmente buscaríamos en la experiencia cotidiana. La establecen las narraciones, de tanto en tanto, y éste es uno de sus privilegios".
Unas vez más, Baricco hace viajar poéticamente por una especie de cinta de Moebius, una vez más hace reflexionar sobre la posibilidad y la imposibilidad de cambiar, nos hace ver que todos llevamos adentro nuestra niñez jugando con nosotros, y que "siempre se tiene la impresión de que nos hemos metido en una partida equivocada y que con nuestras cartas vaya a saber lo que hubiéramos hecho sentados en otra mesa de juego".
"Tres veces al amanecer" es uno de esos libritos que dan ganas de compartir, de comentar nuestros descubrimientos de detectives literarios. En "Mr Gwyn" el protagonista, un sorprendente autor de best sellers que decide pasarse al catálogo Vila-Matas de escritores que dejan de escribir, pero después se decide a ser copista de personas, de almas, a través de palabras, y en un momento comenta que "Tres veces al amanecer" era una novela que le había permitido soñar nuevas perspectivas.
Baricco habla del peculiar talento de Mr. Jasper Gwyn. Lo cierto es que con estas peculiares aventuras literarias suyas, que se sienten parientes de las de los deslumbrantes Italo Calvino, Boris Vian y Jean Ray, Alessandro Baricco se apunta en la lista de aspirantes al Nobel.
| M.S. |



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