19 de noviembre 2013 - 00:00

BCRA: llega un dialoguista obediente

Obediente y diligente con los pedidos de la Casa de Gobierno, pero a la vez más dialoguista con los principales referentes del sistema financiero. Heterodoxo y convencido del servicio que debe dar el Banco Central a las necesidades del Tesoro, pero, también, moderado y conocedor de los riesgos que suponen las decisiones audaces en el negocio bancario. El desembarco del hasta ayer presidente del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, al frente del Central, resuelto en el marco de una profunda renovación de gabinete de la presidente Cristina Kirchner, fue recibido entre los banqueros con el entusiasmo de quienes se sienten en sintonía con el funcionario por haber compartido, en estos años, las mismas dificultades sobre la actividad. "Conoce el sistema; conoce los riesgos de hacer chispas en un bosque seco", consoló ayer a los propios una fuente del sector.

Los banqueros rescatan las formas de Fábrega por encima de una rusticidad que, dicen, continuará en el área económica. "Juan Carlos genera más confianza; o al menos, no tanta hostilidad; pero al estar Kicillof es esperable una profundización de la heterodoxia y, si sigue Moreno, claramente todo seguirá mal", resumió ayer un alto directivo de una de las grandes entidades extranjeras.

Si había margen para imaginar un Central aún menos independiente del Poder Ejecutivo, el viraje en esa dirección podría empezar a notarse a partir de hoy. En el entorno del funcionario reconocen que habrá lugar para una mayor contabilidad creativa en el organismo, que asegurará el aceitado financiamiento al Tesoro de cara a un mes que estacionalmente requiere de liquidez en pesos; y que no habrá demasiados titubeos en el abandono de algunas formas ortodoxas que habían llegado a insinuarse en estos últimos meses, como la moderación de la emisión y la resistencia a la suscripción del BAADE. "Los únicos que se oponían al BAADE fueron despedidos. Adiós al CIADI y al Banco Mundial", sintetizó ayer un lobbysta oficial.

El relevo de Mercedes Marcó del Pont le permitirá a Cristina dejar atrás una relación que había llegado a su punto máximo de tensión durante los últimos dos meses, y en los que el manejo de la política monetaria había quedado a merced de las extravagancias de Guillermo Moreno. Las negociaciones para que los bancos y los grandes sectores de la economía se volcaran en masa sobre el BAADE, un escuálido bono energético pensado inicialmente para fortalecer reservas y apuntalar a YPF, eran parte de una hazaña que había emprendido en soledad el secretario de Comercio Interior, contra la resistencia de la entonces jefa del Central. La funcionaria ensayó su último grito de despecho el viernes pasado, en las jornadas monetarias que realizó en el Plaza Hotel Buenos Aies: "Tomaremos medidas sin dogmatismos", llegó a prometer, a sólo tres días de su partida.

Desde la reunión de Felaban en Miami, el presidente de la asociación de bancos nacionales (Adeba), Jorge Brito, dictó ayer un comunicado que se difundirá hoy a los medios de prensa, y que celebrará la medida: "Adeba manifiesta su beneplácito por el regreso a su cargo de la Presidenta, luego de superar felizmente momentáneos problemas de salud (...) Hace públicos sus mejores augurios para los funcionarios designados en el gabinete y en otras dependencias del Estado, y se pone a disposición de los mismos, como es habitual, para colaborar en todo lo que consideren necesario", dirá. Su optimismo no es diferente al que transmitieron desde la banca extranjera: "Fábrega es moderado, conoce el sistema, hizo una gestión ordenada en el Nación y tiene capacidad de diálogo", consideraron en una entidad. El temor es, en cambio, al sesgo intervencionista que podría tomar una cartera a cargo de Axel Kicillof.

Dejá tu comentario