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Bellas “Visiones” de Golubinsky
En su nueva muestra (un punto alto en su ya prestigiosa trayectoria), Liliana Golubinsky propone una lectura de acontecimientos que están en nuestro imaginario colectivo.
Desde que conocimos su obra, ésta es siempre el resultado de un proceso interior, lento, relacionado con su propia actitud de atenta observadora, crítica del universo que la rodea y por qué no, de sí misma sin dejar de lado su cuota de humor e ironía.
En «Visiones», su actual muestra en Galería Rubbers (Av. Alvear 1595), propone, como lo señala Norberto Griffa en el prólogo, «una navegación en medio de una constelación de signos». Desde el punto de vista formal, el dibujo es dominante, una línea aparentemente frágil que apenas roza el soporte pero que define con firmeza las mil actitudes de los personajes que pueblan el espacio. Este se muestra menos abigarrado, la escritura ha sido casi relegada, hay una división o líneas de horizonte que fragmenta lo que allí sucede. Ubica entonces a los que observan, a los que tiran la pelota para otro lado, barquitos, aviones, pícaros diablos rojos, algún nostálgico cabalgando un caballito de madera.
Propone una lectura de acontecimientos que están en el imaginario colectivo, tiempos de niñas con delantales blancos almidonados y escarapelas recordando la gesta sanmartiniana, versión escolar, personajes arengando desde pedestales tambaleantes, próceres con labios pintados.
Muchos de los títulos expresan sus vivencias, recuerdos, quizás, sus expresiones cuando está frente a la tela: «Soy frágil como un cristal», «Pateándola para otro día», «El humo que impide ver», «A vos no te lo presto», «Familia numerosa».
Golubinsky presenta estas situaciones sin comas, como la escritura del fluir de la conciencia, el cromatismo responde a este relato, pero logra también intensos azules y noches estrelladas, a veces hay una conjunción del tono de la tela o arpillera con el lápiz graso y los agujeros propios de la tela le otorgan a las imágenes un talante siniestro.
La muestra actual de esta artista significa un punto alto en su trayectoria, logra algo fundamental, no caer en la repetición debido a los diferentes abordajes que hace sobre su propia obra.
Cierra el 28 de agosto
Polacco
Nacido en Ferrara (Italia) en 1917, nacionalizado argentino, Ferruccio Polacco emigró a la Argentina después de graduarse en Ciencias Políticas en la Universidad de Padua.
Expone actualmente en la Galería Hoy en el Arte en su nueva sede de Juncal 848 un conjunto realizado en los últimos cinco años de 25 obras en hierro, además de 8 de pequeño formato en bronce. Sus títulos responden a un estricto rigor geométrico, por ejemplo, «Asimetría»,»Composición Aritmética», «Planos Irregulares», «Estudio Triangular», «Espiral en Movimiento». Casi todas ascienden y a través de las varillas, ya sean rígidas o curvadas pasa la luz que las convierte en columnas de ritmos dinámicos. Sus obras se destacan por la pureza de las formas envolventes, algunas producen un efecto de zig-zag, la luz también parece deslizarse sobre las superficies pulidas, plateadas, que les confiere gran levedad. Cuando se las observa en conjunto es inevitable admirar la capacidad del artista para establecer innumerables contrapuntos, el eterno diálogo entre la luz y la sombra que una iluminación acorde, proyecta sobre las paredes
En Polacco también se admira el no haber desechado el papel histórico de la práctica artística, denostada por las propuestas experimentales de ciertos momentos de la historia del arte. Por el contrario, siempre ha valorizado el objeto estético, la posibilidad de su comunicación, la armonía que ubica al artista, como lo señalaba en sus clases el crítico de arte Fermín Fevre, como un «homo faber», un hacedor .
Clausura el 11 de septiembre.


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