2 de julio 2009 - 00:00

Bello show flamenco de una argentina

Natalia Meiriño, una revelación en «Con aires de Utrera».
Natalia Meiriño, una revelación en «Con aires de Utrera».
«Con aires de Utrera». Idea y coreog.: N. Meiriño. Dir. mus.: H. Romero. Ilum.: C. Salamanqués. (Centro Cultural Borges).

Natalia Meiriño es argentina y desde hace diez años vive en España. Casada con el cantaor español Jesule de Utrera (el nombre de la pequeña localidad española en la que viven), acaban de presentar en Buenos Aires un espectáculo de baile, cante y música flamenca, que tiene algunas particularidades y cuyos resultados son óptimos.

Con idea original y diseños coreográficos de la misma Meiriño, «Con aires de Utrera» se estructura en siete sets, algunos de danza solista, otros de música y dos de «cante».

Meiriño posee una personalidad interesante y en su danza integra técnicas que no sólo provienen del baile flamenco sino que toma elementos de distintos estilos y corrientes estéticas. Comienza bailando unas «Seguidillas», con castañuelas, un elemento algo extraño a la danza de Andalucía, aunque ella asegura que hubo bailarinas que la precedieron que las usaron. Luego baila una «Caña» y más tarde unos «tarantos», todos palos del flamenco. Sus giros en este último son realmente impresionantes y fueron muy aplaudidos en la función que presenciamos. La imagen de Cuba y de las colonias españolas se hizo presente en una bellas «Guajiras», donde el arte dancístico de Meiriño se complementó con su encanto personal y una gracia fundamentales para el triunfo de sus soliloquios bailados.

Siempre estuvo acompañada por un grupo de profesionales excelentes, encabezado por Héctor Romero y Luciano De Franceschini en primera y segunda guitarra, Lucas Balbo en percusión y Juampi Di Leone en flauta. La voz del cantaor Jesule de Utrera se oyó con un volumen electrizante en dos partes del programa, ambas raras en su contenido y realización. Primero en una «Vidalita» muy argentina y luego en una versión bastante especial, pero conmovedora, de «Alfonsina y el mar» de Ramírez-Luna. Todo muy bien ensamblado en un espectáculo vital, dinámico y bello en sus recursos plásticos acordes a la propuesta.

Dejá tu comentario