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Belsunce: acusan al cuñado de partícipe necesario del crimen
El segundo juicio se inició en la misma sala que el de 2007; en este caso la defensa recusó a los fiscales y pidió la suspensión del debate. La familia sigue sosteniendo su inocencia.
Antes y después de la audiencia, Bártoli habló con la prensa y reconoció que llegaba al juicio con «miedo» y «temor», y su esposa, Irene Hurtig, quien no pudo ingresar a la sala porque está imputada en el hecho, reiteró que «toda la familia es inocente».
Este segundo juicio por el caso se inició en la misma sala de los tribunales de San Isidro donde en 2007 el viudo Carlos Carrascosa fue condenado por encubrimiento -actualmente cumple condena a perpetua por el homicidio-, con las 60 butacas para el público colmadas de amigos de los García Belsunce y periodistas. Pero ahora son tres familiares de la víctima -el cuñado Bártoli (49), el hermano Horacio García Belsunce (h)(62) y el hermanastro John Hurtig (46)-, el vecino Sergio Binello (58), el médico Juan Ramón Gauvry Gordon (42) y la masajista Beatriz Michelini (53) los que están en el banquillo de acusados como presuntos encubridores.
El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro, presidido por la jueza María Elena Márquez e integrado por sus colegas Alberto Ortolani y Ariel Introzzi Truglia, dio por abierto el debate con 45 minutos de demora y no hubo sorpresas cuando la fiscalía tomó la palabra y amplió la acusación contra Bártoli.
La fiscal Laura Zyseskind, quien acusa junto a sus colegas Leonardo Loiterstein y Daniel Márquez, dijo que el 27 de octubre de 2002 «Carlos Carrascosa junto a Guillermo Bártoli y una persona del sexo femenino le propinaron a María Marta García Belsunce varios golpes de puño para luego efectuarle seis disparos con un revólver calibre 32 largo, cinco de los cuales ingresaron a su cavidad craneana y le ocasionaron la muerte».
Imputación
«Bártoli fue vital para la ejecución del hecho. No lo evitó, ni lo hizo cesar», afirmó Zyseskind, para luego anunciar que lo acusaba como «partícipe necesario de un homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma» y, subsidiariamente, por «encubrimiento agravado» al afirmar que gestionó el certificado de defunción trucho y ordenó lavar la escena del crimen.
Tras escuchar la nueva acusación contra Bártoli, su abogado, Alejandro Novak, planteó que la doble acusación era «improcedente», que «aniquila la validez del debate» y recusó a los fiscales por «falta de objetividad». «Bártoli es traído a este juicio acusado de los hechos de encubrimiento. La fiscalía ahora nos presenta otro hecho. No lo acusan de gestionar un certificado de defunción apócrifo, sino como autor o partícipe de un homicidio», dijo el letrado.
«Estos fiscales perdieron el norte, han perdido la objetividad», expresó Novak, quien luego mencionó el pedido de detención de Irene Hurtig como coautora del crimen rechazado ayer por el juez de Garantías Ricardo Costa, para criticar a los fiscales.

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