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Belsunce: por impericia se pierde prueba clave
El video de la autopsia fue el principal tema de la breve jornada que tuvo ayer el debate oral ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro.
Parte de esa grabación se exhibió ayer por primera vez en el juicio y ocasionó duros cruces entre los fiscales y los abogados defensores.
Si bien estaba previsto que declarara Héctor Moreira, uno de los médicos de la Policía Científica de San Isidro que participaron de la necropsia practicada el 2 de diciembre de 2002 -36 días después del crimen-, en la Morgue Judicial de Capital Federal, el tribunal y las partes acordaron que, por una cuestión de tiempo, su testimonio se posponga para hoy.
Quien sí se refirió a la autopsia y motivó la exhibición de parte del video fue justamente el perito fotógrafo de la Policía Científica encargado de grabarla, Enrique Chiogna. No bien comenzó la proyección de la autopsia, los únicos dos imputados de encubrimiento que estuvieron presentes, Horacio García Belsunce (h) y Guillermo Bártoli, pidieron permiso y decidieron retirarse de la sala.
El testigo recordó que tras la exhumación del cadáver del cementerio de La Recoleta, trasladó el ataúd a la Morgue de la calle Viamonte, donde utilizó lo que él mismo calificó como una «vieja máquina» de video marca Panasonic con la que grabó la operación de autopsia. Aclaró que la fecha y la hora que figuran en la grabación -13/9/2002 a las 11.17- no se correspondían con la realidad por un defecto técnico que tenía el propio reloj de la cámara.

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