- ámbito
- Edición Impresa
Berlusconi busca disimular su caída
Silvio Berlusconi
«Calma, calma, no nos han derrotado. Nos metieron sólo un gol, el partido está cuatro a uno, porque ganamos legislativas, europeas, municipales de 2009 y regionales», declaró con tono optimista a los periodistas durante una ceremonia celebrada en Roma.
Berlusconi repitió en varias ocasiones que se siente «absolutamente tranquilo», bromeó con su derrota, empleó metáforas futbolísticas y prometió que realizará importantes reformas.
La reacción optimista de Berlusconi contrastó con el clima político y la batalla judicial protagonizada ayer por sus abogados en el tribunal de Milán, donde trataban de que no sea juzgado penalmente por el caso de Ruby, en el que ha sido acusado de prostitución de una menor de edad y abuso de poder.
«Humillación», «desplome» o «ciclón» son algunos de los titulares con los que los que los diarios italianos describieron ayer la histórica derrota electoral de Berlusconi en las elecciones locales, no sólo en Milán, sino en varias otras ciudades.
Las urnas castigaron al jefe de Gobierno de norte a sur, en Nápoles, Cagliari, Trieste y Novara, feudo este último de su controvertido aliado Liga Norte, que retrocedió notablemente.
«Ahora le toca ocuparse de los problemas de los italianos», sentenció Vittorio Feltri, director de Libero, uno de los diarios más cercanos al multimillonario político, tras pedirle reformas y resolver sus líos judiciales.
Ajuste de cuentas
Berlusconi, quien reconoció el lunes en la noche la derrota desde Bulgaria, donde se encontraba en visita oficial, deberá hacer un ajuste de cuentas dentro de su partido, Pueblo de la Libertad (PDL), fuertemente dividido en varias corrientes.
Para muchos observadores no se corre el riesgo de una caída del Gobierno, ya que ninguno, ni la izquierda ni la derecha, está interesado en que se convoquen elecciones anticipadas.
«Nadie está listo. La oposición de izquierda no tiene ni un proyecto claro ni un líder indiscutible», comentó el politólogo Marc Lazar.
Para la mayoría de los editorialistas, los electores enviaron un mensaje claro de «desaprobación» a Berlusconi, tras un año de escándalos sexuales y procesos judiciales por corrupción que han afectado negativamente la popularidad del multimillonario político y la imagen internacional de Italia.
El magnate de las comunicaciones, que durante ocho años evitó presentarse ante los jueces por sus numerosos líos judiciales, eludió también comparecer ayer a la segunda audiencia por el caso Ruby, el más difícil ya que está acusado de un delito infamante.
Berlusconi, de 74 años, es acusado de haber pagado los servicios sexuales de Ruby, apodo de la joven marroquí Karima el Mahrung, cuando tenía 17 años y de haber intervenido ante la policía de Milán para que la liberaran después de que fuera detenida por robo la noche del 27 de mayo de 2010.
Durante la audiencia los abogados defensores de Berlusconi, la mayoría parlamentarios, impugnaron a los jueces milaneses por considerar que no son competentes para juzgarlo, ni por territorio ni por el delito de que lo acusan.
Según su abogado, el primer ministro intervino ante el arresto de la joven por razones «institucionales» debido a que pensaba que la chica era sobrina del ex dictador egipcio Hosni Mubarak y por lo tanto debería ser juzgado por una institución del Parlamento.
Agencias AFP, ANSA y EFE


Dejá tu comentario