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Biarritz con algún bostezo
Biarritz - Llueve silenciosamente en Biarritz, y llueven educadas y silenciosas maldiciones en el Auditorium del Casino, donde acaba de presentarse "Juan y Lou", de Harold Deluermoz. Anunciada como el romance de una francesita con un chico de la calle porteña, la película es apenas una sucesión básica de caricias y discusiones entre dos veinteañeros, mezclada con tomas sueltas de raperos, manifestaciones pintorescas, parejas marihuaneras, trenes sucios y vagos sueltos (parece que solo trabaja la gente grande, que no tiene tiempo de ponerse frente a la cámara para hacer declaraciones), todo sin hilación ni ton ni son. Para ser de la calle, el pibe tiene más pilchas que la chica, todas nuevas y recién planchadas.
Mucho más interesante resultó el drama de suspenso "Un monstruo de mil cabezas", aunque la protagonista parezca Humberto Tortonese. Pero es Jana Raluy caracterizada. La historia transcurre a lo largo de un solo día. El marido despierta con terribles dolores. Por alguna razón, la obra social ha discontinuado su tratamiento contra el cáncer. La hermana se queda a cuidarlo, y la esposa va a la clínica con el hijo adolescente y medio pelmazo, a pedir la debida atención. El médico no quiere atenderla. Es viernes y él ya se va. Como no la atiende por las buenas, la señora saca de su cartera un 32 largo.
Si esta película no alcanza la vibración de "Un día de furia" o "Relatos salvajes", es simplemente porque no quiere. Su autor, el uruguayo residente en México Rodrigo Plá, busca el suspenso por otros medios, se inclina hacia un realismo turbio, emplea un montaje inhabitual y (esto lo confesó él mismo) unos lentes rusos muy viejos que deforman un poco el cuadro. Hace sentir el contacto físico, provoca sensación de extrañeza, no de catarsis. Pero cuando al fin llegan el chiste y la esperanza, el espectador se descubre conmovido. Detrás de las cámaras, Laura Santullo, guionista habitual y esposa de Plá. Ambos comparten los méritos de "La zona", "La demora", que es mejor, y esta obra nueva, mucho mejor, cuyo nudo se inspira en ciertas denuncias de un documental canadiense. Y en la vida real.

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