21 de octubre 2013 - 00:00

Bienal de Venecia: un “Palacio Enciclopédico” inabarcable

El “Palacio Enciclopédico” que  da título a Venecia  2013, una edición que nuevamente invita a repensar el modelo de la bienal aparentemente agotado, pero que, en su inmensidad e incluso en su caos, alberga arte digno de ver.
El “Palacio Enciclopédico” que da título a Venecia 2013, una edición que nuevamente invita a repensar el modelo de la bienal aparentemente agotado, pero que, en su inmensidad e incluso en su caos, alberga arte digno de ver.
Venecia - Arsenal: 46.000 m2. Giardini: 50.000m2. 88 participaciones nacionales. 47 eventos colaterales. Como podrá imaginar el lector, imposible verlo todo en este Palacio Enciclopédico- título de la actual Bienal de Venecia- que cierra el 24 de noviembre.

Más de 150 artistas con obras que abarcan el siglo pasado y nuevas comisiones especialmente realizadas. La exhibición se estructura acerca de cómo las imágenes han sido usadas para organizar el conocimiento. De hecho es un acercamiento antropológico al estudio de las imágenes que enfoca el mundo de lo imaginario y las funciones de la imaginación. Una empresa realmente inabarcable, muy ambiciosa, que desborda cualquier intento de un posible análisis y concentración sobre el tema mientras se atraviesan salas, pabellones, palacios y otros recintos.

Tiene razón Massimiliano Gioni, director de la bienal en curso: "El Palacio Enciclopédico emerge como una construcción elaborada pero frágil, una arquitectura mental tan fantástica como delirante".

Mucho se ha escrito sobre el sueño de Marino Auriti y su imaginario museo que abarcaría todo el conocimiento del mundo, los grandes descubrimientos de la raza humana desde la rueda hasta el satélite y que jamás pudo llevar a cabo pero que abre la exposición en el Pabellón de la Bienal.

En este limitado espacio nos dedicaremos a señalar lo que más nos interesó, aquello que nos conmovió o aquello que, como dijo Wim Wenders: "quiero escuchar las imágenes que veo, que me digan algo".

La obra de la argentina Nicola Constantino que desató tanta controversia por la intromisión política y más allá de los avatares del envío al que se le agregaron videos que no correspondían, está excelentemente realizada y notamos que se la observaba con atención.

En el Arsenal, la obra de la argentina Nicola Constantino que desató tanta controversia por la intromisión política y más allá de los avatares del envío al que se le agregaron videos que no correspondían, está excelentemente realizada y notamos que se la observaba con atención.

Las fotos de Ojomur Emai (Nigeria), peinados de las mujeres nigerianas que delatan su posición social. La video instalación "Grosse Fatigue" de Camille Henrot (Francia), las gigantescas esculturas en yeso de Inksel Aslan (Estambul), el bestiario de Jakub Ziolkowski (Polonia) que nos hizo acordar a nuestro artista Marcelo Bordese y sus oscuros seres, monstruosos y demoníacos.

Steve Mc Queen (Londres) presenta 116 imágenes digitalizadas del Golden Record de Carl Sagan , lanzado al espacio en 1977. La vida en la tierra, con grabaciones de saludos, música, tormentas y un lenguaje inventado que parece venir del fondo del mar. El video de 15 minutos "The Trick Brain" se centra en el archivo de André Breton y su inmensa colección de libros únicos, pinturas y objetos tribales. Su autor, el británico Ed Atkins propone que los objetos acumulados durante una vida se convierten en una suerte de cadáver después de la muerte del coleccionista. La colección de Breton no fue tocada durante tres décadas antes de ser subastada en una venta controvertida. El video presenta una metafórica momificación del cadáver de Breton que sobrevive misteriosamente aún después de ser desmembrado.

"Transmission", un video de 43 minutos de Harum Farocki (Checoslovaquia), revela el impulso universal de hacer contacto físico con lo que verdaderamente no puede asirse, ya sea para pedir gracia, respuesta o quizás para tener un momento de paz. La cámara capta a la gente besando el Santo Sepulcro, lo limpia, coloca la cartera, pone el pie en la forma de los de María, se escuchan los llantos al ver representado cómo Cristo fue clavado en la cruz y así una cantidad de actitudes ante lo intangible.

Muy importante el Pabellón Chino: "Transfiguración" representa un viaje del arte chino contemporáneo a la Italia Renacentista y debe destacarse la creatividad de los artistas elegidos en diversas estéticas, generalmente de carácter dramático y crítico.

Este pabellón y el de Alfredo Jaar (Chile) en la Artillería del Arsenal constituyen dos puntos de muy alto voltaje. "Venezia- Venezia", literalmente, la bienal hace agua.

Los pabellones de Giardini se hunden, reemergen brevemente. Una propuesta que invita a repensar el modelo de la bienal aparentemente agotado pero que sin embargo cada vez aparecen nuevos países rentando espacios, Kosovo, Maldivas, Angola, Costa de Marfil, Kuwait, la Santa Sede, Paraguay, entre otros.

Una obra conmovedora es la video instalación de Akram Zaatari (Líbano). Se trata de una carta al piloto israelí que se negó a bombardear una escuela y que despierta agudas y cáusticas preguntas acerca del heroísmo, el nacionalismo, la integración respecto al conflicto árabe-israelí.

En Giardini, muchas obras que tratan sobre el ocultismo, pinturas tántricas que rodean al famoso Libro Rojo de Jung; hay también muchas obras de escaso valor, aún de artistas recocidos, con explicaciones muy rebuscadas que nos hicieron recordar una cita de Hilton Kramer y que traducimos así: "cuanto más mínimo es el arte, más grande es la explicación".

Pabellones que nos interesaron. El de Bélgica: la artista flamenca Berlinde De Bruychere presenta un árbol gigantesco, yacente, que debido a sus genes o a algún veneno tuerce sus ramas, acompañada de un texto muy poético del Premio Nobel J.M.Coetzee, curador de la muestra.

Destacamos el de Inglaterra en el que Jeremy Deller, además de otras obras, realizó un video sobre el vuelo de un par de halcones que sobrevolaban el Palacio de Sandringham. Ese día salieron de caza, el príncipe Harry y un amigo. La policía investigó el caso que quedó en letra muerta ya que los cadáveres de las aves nunca aparecieron. Imposible contar el vengativo final.

En el Pabellón de Francia Anri Sala presenta dos films en los que explora espacio y sonido. "Ravel Ravel Unravel", un juego de palabras en referencia al Concierto para la Mano Izquierda de Ravel compuesto en 1930.Un gran momento en el que el observador se sumerge en la música.

Un verdadero caos el de Sara Sze en el pabellón de Estados Unidos. No el caos que mencionamos acerca de Francis Bacon en una nota anterior, tan revelador de su interioridad. Una infinidad de elementos recogidos e instalados muy cuidadosamente, para nosotros, inútilmente, en el que "es central el deseo de situarnos en un mundo desorientado", según parte del confuso texto que acompaña la muestra. En cambio el texto poético que acompaña la obra de Shary Boyle (Canadá) "Música para el Silencio" explora las ideas acerca del silencio, de la soledad y de la incomunicación.



*Enviada especial

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