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Binner sufre revuelta contra el radicalismo
Hermes Binner
Para el próximo año, el FAP se planteó como objetivo hacer crecer la bancada y extender la representación a otras provincias, ya que actualmente los 22 diputados y tres senadores que tiene el FAP en el Congreso pertenecen sólo a cuatro distritos, Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. En ese camino, pese a que el socialista Binner dejó la puerta abierta al diálogo con la UCR, en el Frente Amplio evalúan que un acercamiento formal a la estructura orgánica del radicalismo podría dilapidar el perfil progresista que se busca consolidar.
«Ellos no van a estar con nosotros, puede ser que estén algunos, los que tengan coherencia con lo que nosotros planteamos», enfatizó el diputado de Unidad Popular, Claudio Lozano. «No compramos acuerdos de estructuras atemperadas por el poder de siempre», subrayó el legislador por la Ciudad y se preguntó: «¿Qué diferencia hay entre Eduardo Brizuela del Moral en Catamarca y la kirchnerista Lucía Corpacci en el tratamiento de la minería? Son exactamente iguales».
En ese sentido, Lozano consideró que el próximo año se podría incorporar a radicales, pero no a la UCR como partido, al tiempo que señaló que también están dispuestos a hablar con «compañeros dentro del justicialismo» y de la Coalición Cívica, espacio con el que ya comenzaron los contactos formales. El referente de Unidad Popular se refirió, además, a la posibilidad de incorporar al líder de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas, quien el año pasado decidió no participar del frente electoral. «El que quiso irse fue él, que hizo primar cuestiones menores», dijo Lozano sobre el cineasta, pero sostuvo que si Proyecto Sur quiere volver las puertas estarán abiertas. En ese caso, la fuerza que lidera Solanas es la que no estaría dispuesta a acercarse al Frente Amplio Progresista (ver nota aparte).
Para el líder de Libres del Sur, Humberto Tumini, en el FAP están «abiertos a la discusión y convencidos de que el espacio se tiene que ampliar». «Para eso, los partidos como la Coalición Cívica deben resolver primero sus divergencias internas, como el tema de Elisa Carrió», dijo Tumini.
«Estamos dispuestos a ampliar el frente con cualquiera que esté abierto a aceptar nuestro programa», sostuvo el dirigente, y sobre el caso de la UCR consideró que para poder acercarse a los radicales ese partido debe «corregir su error» de haber pactado el año pasado con Francisco de Narváez.
El diputado nacional del Partido Socialista, Roy Cortina, en tanto, también se mostró abierto a los acuerdos, pero aclaró que «todo lo que se decida va a estar avalado por las distintas fuerzas del FAP». «Vamos a hablar con todos los afines y buscamos incorporar a independientes», resaltó Cortina.
Según dijo el socialista porteño, el Frente Amplio Progresista aprovechará lo que queda de este año para continuar con «encuentros regionales y recorridas por todo el país», a fin de convertirse en una «fuerza territorial». El objetivo es poder extender la tracción del espacio a otros distritos, ya que el año pasado los votos salieron en mayor medida de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
El FAP tiene actualmente un interbloque de 22 diputados y tres senadores y en 2013 se pondrán en juego ocho bancas de la Cámara baja, las de los diputados Margarita Stolbizer, Gerardo Milman (GEN), Alicia Ciciliani (PS), Graciela Iturraspe, Liliana Parada (Unidad Popular), Ernesto Martínez, Gumersindo Alonso y Susana Mazzarella (Frente Cívico de Córdoba).


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