8 de diciembre 2016 - 23:05

Bloqueo oficial y opositor a pliego de juez pedido por Macri (Senado-reality show)

Serio. El senador Urtubey junto al cuestionado Julio César Castro.
Serio. El senador Urtubey junto al cuestionado Julio César Castro.
Una reunión habitual de la comisión de Acuerdos del Senado tuvo ayer momentos de reality show, con un candidato a juez impugnado por una causa por supuesto acoso sexual ("creo que está acá, no tengo problemas con vos", dijo el postulante a su víctima), y un dudoso chat con una menor a través de una red social. La situación incluso llevó al propio oficialismo a despegarse de un pliego que fue enviado por el Gobierno de Cambiemos.

La comisión que comandó con seriedad el salteño Rodolfo Urtubey (Frente para la Victoria) no tuvo problemas a la hora de avanzar con los pliegos que proponen a Esteban Eduardo Hansen como juez federal en General San Martín (Jujuy), así como el de Alberto José Martínez como defensor público oficial ante los tribunales federales de Comodoro Rivadavia.

Tampoco tuvo inconvenientes con la designación de Alberto Martínez Frugoni para el Juzgado Federal de Primera Instancia de Tartagal, Salta. El pliego del exsecretario del polémico exjuez Norberto Oyarbide había sido impugnado por el diputado del Partido Obrero, Pablo López. "Es el único de todos los postulantes que tiene sanciones en el trayecto de su carrera judicial. De las tres recibidas, dos son en una causa por narcotráfico. El otro dato a tener en cuenta es que está en edad de jubilarse (69 años)", señaló el legislador.

De esa manera, ahora resta que en el recinto se aprueben esas tres propuestas, con dos tercios de los votos. Quien sí la pasó mal fue Julio César Castro, relacionado con la agrupación de magistrados "Justicia Legítima" y quien aspira a ocupar el cargo de juez federal en Capital Federal, según el pliego que envió el Ejecutivo con la firma del ministro de Justicia, Germán Garavano.

Una de las impugnaciones menciona un supuesto acoso sexual contra una exempleada y la otra, por dudosos chats en una red social con una menor de edad. "La verdad es que este tipo de cargos, más allá de la decisión que ustedes tomen, ya me dejan en una posición de mucha angustia porque tener que responder estas cosas es, por lo menos para mí, muy difícil desde todo punto de vista", señaló Castro.

El postulante explicó: "Yo no tengo ningún inconveniente personal con Glenda Méndez; al contrario. Me parece que no nos entendimos, me parece que yo tengo un nivel de exigencia alto y ella tenía una posición diferente de cómo tenía que hacer las cosas (...) En la propia presentación -de la denuncia- admite que hay una interna con otros empleados y como yo decidí ascender a otros parece que esto le molestó (...) Tengo cinco testigos para presentar y han pasado los años y no puedo presentar nada, porque el expediente no se mueve".

Con respecto a la impugnación por los chats, el candidato la calificó de "neto corte político", y la pegó a un abogado de vínculos con un sector del PRO. No obstante, agregó: "Son seis tuits en tres meses, de los cuales uno es de mayo, dos de febrero y dos de abril de 2014, donde lo único que se dice ahí son dos o tres cosas vinculadas a una opinión que ella brinda, en todo caso. Ahora sé que es ella; o no lo sé, porque en realidad no sé si el perfil es auténtico. Lo que sí quiero destacar es que nunca tuve vinculación con ella. Es extraña esta vinculación que se me pretende hacer".

Para acomodar el debate, Urtubey le cedió la palabra al jefe del bloque del FpV, Miguel Pichetto, quien aportó racionalidad sobre la agenda de cuestiones -algunas no correspondían tratarse en esa comisión- que se mencionaban en la reunión. "Todos los comentarios que tienen que ver con algunas cuestiones de naturaleza política son absolutamente irrelevantes. Eso, como primera definición. Como segundo tema, esto no es un reality show. Me parece que aquí habría que hacer una petición a la Bicameral de Seguimiento del Ministerio Público, porque es inadmisible que frente a una denuncia de esta naturaleza lleven dos años con la denuncia paralizada", sentenció el rionegrino.

"Ojalá yo pudiera resolver esta cuestión. En primer lugar, para Glenda Méndez -la víctima-, que creo que está acá. Glenda: no tengo problemas con vos", manifestó Castro. Sobre la segunda impugnación, aseveró que en 2014 "no tenía el conocimiento que tengo ahora de cómo se manejan las redes, y menos esa red en particular".

La última frase fue mucho para la senadora radical Silvia Elías de Pérez, quien sentenció: "La verdad que alegar torpeza de uno mismo con un currículum como el de usted me deja mis serias dudas".

"Sería mucho peor que le mintiera (...) No hay nada que pueda utilizarse para imputarme por falta de decoro, falta de ética, falta de principio. No hice nada de lo cual pueda decirse 'esto es delictivo o esto es inmoral o no es ético'". Eso no amilanó a la legisladora tucumana: "Si para usted no es falta de decoro dirigirse en redes sociales de la manera que está expresado acá, la verdad es que tenemos miradas completamente diferentes de la vida".