24 de febrero 2012 - 00:00

Bloques no K ni PRO arman combo opositor

Mauricio Macri ayer, saludando a los equipos de emergencia del Gobierno porteño que participaron de las tareas de rescate y asistencia a las víctimas de la tragedia ferroviaria ocurrida el miércoles.
Mauricio Macri ayer, saludando a los equipos de emergencia del Gobierno porteño que participaron de las tareas de rescate y asistencia a las víctimas de la tragedia ferroviaria ocurrida el miércoles.
La convulsión poselectoral de la tropa de Elisa Carrió tras el fracaso de octubre impulsa por estas horas a sus soldados a tomar distancia de algunas cuestiones y recluirse en una estrategia doméstica que, consideran, recuperaría el perfil de las mejores épocas de la Coalición Cívica. Con distintas metas, pero en el mismo camino también el radicalismo, con breve representación en la Legislatura porteña, se ve animado por reconciliarse con aquellos exsocios políticos. Hasta ahí no habría sorpresa si se formaliza una suerte de bancada informal, o como presumen decirle «bloque crítico» de esas fuerzas que no comulgan ni con el macrismo ni con el kirchnerismo. Pero la incursión en la estrategia de la agrupación que reporta al cineasta Pino Solanas, Proyecto Sur, aparece como novedad.

Las conversaciones entre los tres bloques que en conjunto sumarían una docena de bancas en la Legislatura porteña están avanzadas. La semana próxima, inclusive, está previsto un encuentro para armar una agenda legislativa propia para el ciclo que comienza el jueves que viene.

Sintonía

El radical Rubén Campos explicó que se trata de buscar «una sintonía parlamentaria», con la Coalición Cívica y Proyecto Sur. Por su lado, el titular del bloque CC, Fernando Sánchez, advirtió que su agrupación también busca acuerdos en el Congreso con diputados de Proyecto Sur.

Hasta ahora, en la Ciudad, los aliados de Carrió no sólo no ejercieron oposición fuerte contra el PRO, sino que destrabaron la votación de leyes clave para Macri en muchas oportunidades.

El radicalismo también sumó sus votos al PRO en algunas cuestiones complicadas, aunque en los últimos meses del año pasado se opuso a iniciativas como la del proyecto de urbanización de Costanera Sur o la implementación de parquímetros en los barrios. En cambio, los solanistas mantuvieron una oposición resistente.

El macrismo inaugurará el primer período legislativo del segundo mandato del jefe porteño casi con quórum propio, llenando 29 bancas, pero le faltarán dos votos para tener mayoría. En esa aritmética el bloque de dos diputados de la UCR le podría resolver la votación de leyes que requieren mayoría, aunque el giro que se anticipa le comenzará a complicar las sanciones y los debates.

Mayoría crítica

«La idea no es complicar sino buscar una mayoría crítica para que no se vote cualquier cosa», dijo Campos.

Para Sánchez «es importante que tengamos una agenda propia».

A la movida aún se podría sumar el bloque que conduce Fabio Basteiro, que se desprendió de Proyecto Sur.

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