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Boca convenció con fútbol y goles
El abrazo entre Gigliotti, Riquelme y el “Burrito” Martínez. El exdelantero de Colón se destapó con dos goles y le dio un muy buen triunfo a Boca, que tuvo mucho fútbol en el tándem Gago-Román.
Hasta los 30 minutos de la primera parte, el partido fue parejo, con Boca que intentó romper la línea de cuatro volantes y cuatro defensores que dispuso Quilmes. La idea del entrenador Nelson Vivas funcionó como lo pensó: la sociedad Riquelme-Gago-Sánchez Miño-Ledesma tuvo poca conexión. Sin embargo, bastó que a los 27, Riquelme y Gago se encontraran por primera vez en el partido para habilitar a Gigliotti, quien no estuvo preciso de cara al arquero Peratta. A los 33, Riquelme, homenajeado por la parcialidad xeneize y de regreso tras dos fechas inactivo por lesión, mostró su jerarquía cuando recibió un pase de Sánchez Miño por izquierda. El 10 paró el balón y en la misma jugada asistió a Gigliotti, quien abrió el marcador, con un derechazo al ángulo inferior izquierdo de Peratta. De ahí en más, Boca ganó en tranquilidad y en protagonismo, con los aportes de Gago y de Riquelme para abastecer a Gigliotti en el ataque.
En la segunda etapa, Quilmes salió decidido a buscar el empate y Boca lo esperó en su campo, cuestión que generó dudas en la defensa xeneize. El conjunto visitante tuvo la posibilidad de igualar con el remate de Garnier, que pasó por encima del travesaño tras una buena jugada colectiva. Boca también tuvo sus chances; primero, con la jugada de Gigliotti, que dejó en el camino a Peratta, pero encontró el rechazo de Sebastián Martínez en la línea, y luego con el disparo de Juan Manuel Martínez, que pegó en el palo izquierdo. Los dirigidos por Bianchi se soltaron a partir de los 20 minutos y arrinconaron a Quilmes. De esa manera, Gago, Gigliotti y Sánchez Miño tuvieron la chance de ampliar la ventaja. De todos modos, el segundo gol de Boca llegó recién a los 42, cuando Sánchez Miño desbordó por el sector izquierdo y envió el centro que fue conectado de cabeza por un Gigliotti sin marcas.
De cara al superclásico, Boca ratificó su intención de pelear en los primeros puestos con un gran triunfo en el partido 194 de Riquelme en la Bombonera, igualando así el récord de Silvio Marzolini. La única mala noticia fue la lesión de Ribair Rodríguez, quien tuvo que ser reemplazado por Matías Caruzzo cuando apenas iban tres minutos de comenzado el encuentro.


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