- ámbito
- Edición Impresa
Boca empieza el camino a la gloria
Santiago Silva está «afilado» y quiere ser el héroe de la final. Boca va por su séptima Copa Libertadores, las mismas que tiene Independiente.
El próximo miércoles 4 de julio se jugará la revancha en el estadio Pacaembú, de la ciudad brasileña de San Pablo, a partir de las 21.50, con el colombiano Wilmar Roldán como árbitro.
Boca asumirá su décima final en la Libertadores luego de finalizar segundo en el Grupo 4 de la primera fase y tras dejar en el camino a Unión Española de Chile, Fluminense de Brasil y Universidad de Chile, sucesivamente.
El «Timao», por su parte, ganó invicto la Zona 6 y a continuación en los mano a mano eliminó a Emelec de Ecuador, y a sus compatriotas Vasco Da Gama y Santos, también sin sufrir ninguna derrota.
El equipo «xeneize», tras finalizar cuarto en el Clausura y con la definición de la Copa Argentina pendiente para agosto (la jugará ante Racing Club), asumirá la final de la Libertadores con la consigna de no fallar, ya que se trata del gran objetivo del club, en su intento de regresar rápido a los primeros planos a nivel internacional.
En ese contexto, el entrenador Julio Falcioni perdió a uno de sus soldados, el recio zaguero chaqueño Juan Manuel Insaurralde, quien se lastimó un tobillo y le dejó su lugar a Matías Caruzzo, este último en su mejor versión desde que se sumó al club procedente de Argentinos Juniors.
Los demás, encabezados por su capitán y símbolo, Juan Román Riquelme, están todos a disposición de Falcioni, con sus puntos más fuertes y confiables como el arquero Agustín Orión, el defensor Rolando Schiavi, el ariete uruguayo Santiago Silva y el delantero Pablo Mouche, el goleador del club en el semestre.
Claro que enfrente Boca encontrará un equipo aguerrido, muy táctico y con carácter, además de un aceitado sistema defensivo que apenas sufrió tres goles en contra en toda la Libertadores, incluida la fase de grupos y los playoffs.


Dejá tu comentario