22 de agosto 2011 - 00:00

Boca empieza a soñar

Mouche acaba de marcar el gol del triunfo de Boca. Riquelme lo saluda, y Somoza se acerca para sumarse al festejo.
Mouche acaba de marcar el gol del triunfo de Boca. Riquelme lo saluda, y Somoza se acerca para sumarse al festejo.
Boca tenía que ratificar que la goleada a Unión no había sido un hecho aislado producto de haber enfrentado sólo a un rival débil, que aún no se acopló al fútbol de Primera.

Le costó, pero traerse tres puntos de Rosario y lograr la punta del Apertura significará un aliciente para reforzar su sueño de pelear por el título.

Sin embargo, más allá del resultado, el conjunto que dirige Julio César Falcioni dejó los fantasmas del pasado y empezó a definir un estilo de juego.

El primer tiempo mostró a dos equipos con la intención de jugar con la pelota al ras del piso y buscar el arco rival. Dentro de ese contexto, Boca fue apenas superior, a partir del criterioso manejo de la pelota en la mitad de la cancha y la profundidad en ataque.

El conductor fue Juan Román Riquelme, pero tanto Cristian Chávez, por derecha, como Walter Erviti, por izquierda, se mostraron como opciones para generar fútbol y llegar al arco.

El equipo de Falcioni, con un esquema clásico de 4-3-1-2, marcó el ritmo del juego y por su búsqueda del arco contrario dejó algunos espacios en el fondo. Newells tuvo dos ocasiones claras en los pies de Figueroa (38m.) y Sperduti (40m.), pero surgió la figura de Agustín Orión para mantener el cero.

El segundo tiempo fue similar al primero: Boca más ambicioso y Newells parado para jugar de contraataque.

Boca era más, pero fallaba en la definición.

Pasó el buen momento de Boca, y Newells le robó la pelota y creció en el juego, aunque le costó generar peligro.

El partido cayó en un pozo. Sin embargo, sobre el final, una genialidad de Viatri dejó solo a Mouche para que definiera cruzado al palo derecho de Peratta.

El 1-0 premió la búsqueda de Boca, que llegó a la punta y reforzó sus sueños de título.