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Bodegas Esmeralda: copa que se va vaciando
La principal observación a su estado contable es que la sociedad finalmente adoptó las Normas Internacionales de Información Financiera, lo que si bien no cambia en nada su realidad empresarial, modifica sustancialmente los valores de los balances. Así es que de ganar $128,8 millones en los primeros tres meses del año pasado según las normas anteriores, ese valor cae a $65,5 millones según las NIIF. Para lo que nos toca en el análisis desde la óptica bursátil (o si se quiere como inversor), en la medida en que los ajustes no son lineales, esto dificulta especialmente la comparación con el pasado ya que las diferencia anual entre uno y otro sistema oscilan del 15% al 40%, lo que nos limita a no ir más allá de 2012, cuando comenzó a aplicarlas (en el corriente ejercicio abandonó las estimaciones previas). Otro factor que apunta en este sentido que es común a todas las cotizantes es el proceso inflacionario y el devaluatorio que también tornan incontinentes cualquier comparación lineal. Así mientras en pesos finaliza el trimestre ganando $63.787.997, esto es apenas 3% menos que los $65,5 millones logrados doce meses atrás, en moneda "dura y libre" la caída es de 13,27% y 24% desde el primer trimestre 2012 al quedar ahora con u$s4,2 millones (su mejor trimestre contable fue el de 2011 con más de u$s5,6 millones).
Esto que vemos en los números se refleja también en lo fabril. Es así que ahora vendió 835.973 cajas de vino localmente y 1.03 millones externamente, un mínimo desde 2007, mientras un año atrás colocaba en el país 1,14 millón de cajas con exportaciones por 1,7 millón de cajas (el récord de ventas fue en 2012 con 971.000 millones de cajas locales y 3,6 millones de cajas exportadas).
Si bien continúa ganadora, si se achica el negocio los números contables, pasan a segundo plano.
