30 de diciembre 2010 - 00:00

Bolivia: máxima tensión y amenaza de bloqueo a La Paz tras el ajuste

Protestas opositoras en la combativa ciudad de El Alto, agresión es a simpatizantes de Evo Morales y bloqueos de calles por parte de transportistas: crece la reacción popular contra el plan de ajuste en Bolivia.
Protestas opositoras en la combativa ciudad de El Alto, agresión es a simpatizantes de Evo Morales y bloqueos de calles por parte de transportistas: crece la reacción popular contra el plan de ajuste en Bolivia.
La Paz - En un marco de aceleración de subas de precios y un ambiente de inestabilidad insospechado hace pocas semanas, organizaciones sociales de Bolivia anunciaron para hoy una jornada de protestas en contra de la abrupta suba del precio de los combustibles anunciada el domingo. En particular, los habitantes de la populosa localidad de El Alto, que han demostrado en el pasado un alto poder para paralizar La Paz, dieron ayer un ultimátum de 24 horas a Evo Morales para revertir el alza.

El sorpresivo incremento de hasta un 82% en el precio de los combustibles busca eliminar subsidios por u$s 380 millones anuales (2% del PBI), pero desató el lunes una huelga del informal sector del transporte y subas de hecho en los pasajes de hasta un 150%.

Además del paro de transportes convocado para hoy, poderosas organizaciones de vecinos que eran cercanas al Gobierno de Evo Morales incrementaron el tono de la protesta en la medida en que los aumentos fueron afectando también a los alimentos, que escasearon en algunos barrios. A lo largo del día, se pudieron observar largas colas en las sucursales de la estatal Empresa de Alimentos para conseguir bienes como arroz y azúcar.

Las organizaciones de El Alto, una empobrecida ciudad de un millón de habitantes vecina a La Paz, aunque 400 metros por encima, exigen la reversión de la medida. «Ningún paliativo será suficiente, lo que tiene que hacer el Gobierno es derogar el gasolinazo y mantenerse junto al pueblo que lo ha apoyado», dijo la presidenta de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, Fanny Nina.

«Ahora le recordamos al presidente Evo sus propias palabras: voy a gobernar sirviendo al pueblo; si me equivoco, jálenme las orejas para que corrija», agregó Nina. El Alto, donde funciona el aeropuerto, cumple un rol fundamental en la provisión de mercaderías e insumos para la capital, por lo que un bloqueo organizado desde allí puede resultar destructivo para un gobierno. En 2003, las protestas de El Alto contra un impuestazo, el intento de venta de gas a Chile y casos de corrupción significaron la caída del Gobierno conservador de Gonzalo Sánchez de Lozada. Dos años después, en 2005, lo mismo ocurrió con su vice, Carlos Mesa, aunque vale aclarar que ambos, especialmente el primero, eran marcadamente menos populares que el populista Morales.

Nina amplió que «la indignación es muy grande y la gente está enojada. Ante todo eso, lo que debe predominar es la unidad para que se abrogue este Decreto».

Un encuentro convocado por la Fejuve de El Alto culminó ayer en peleas con varios contusos entre gente que rechaza el alza de las naftas y bloqueaba la autopista hacia La Paz y manifestantes oficialistas.

El dirigente Claudio Luna, afín al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), exigió la renuncia de los ministros de Economía, Luis Arce, y de Hidrocarburos, Fernando Vincenti, y de la presidenta de la Aduana, Marlene Ardaya.

La Fejuve de La Paz convocó a una marcha para hoy, en coordinación con el opositor Gobierno municipal local y los propietarios de las combis de transporte urbano y los micros de larga distancia.

Similares decisiones fueron anunciadas en la mayoría de las ciudades, mientras que la Central Obrera Boliviana (COB) prefirió dar tiempo al Gobierno para negociar y convocó para el lunes 3 de enero a una «jornada nacional de marchas contra el gasolinazo».

Las negociaciones entre el Gobierno y los transportistas para fijar nuevos precios en las tarifas se paralizaron el martes por la noche. Mientras los funcionarios de Transporte aceptaban una suba del 30%, los dueños de colectivos aspiraban al 100%.

Sobre los mercados de alimentos, «el caos seguirá mientras no se aclare la situación del transporte», dijo la dirigente de la Fejuve de El Alto.

Mientras tanto, en Oruro, 220 kilómetros al sur de La Paz, los trabajadores de Huanuni, la principal mina estatal de estaño, realizaron una masiva marcha de protesta. El secretario ejecutivo de la Central Obrera de Oruro, Jaime Solares, anunció que se prepara una huelga de hambre masiva junto con el Comité Cívico de ese departamento y las juntas vecinales.

Agencias Reuters, AFP, EFE, ANSA y DPA

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