- ámbito
- Edición Impresa
Bortolozzi: amenazas y sombra del PJ anti-K
Traguito de leche. La peronista Adriana Bortolozzi de Bogado intenta tranquilizarse mientras la senadora sanjuanina María Riofrío quiere en vano sacarla del recinto.
Las amenazas anónimas explican la perturbadora frase de Bortolozzi de Bogado en el recinto: «Estoy sola, tengo miedo pero me voy a quedar acá todos los miércoles». Sin embargo, desde el despacho de la legisladora aseguraron que no hicieron ninguna denuncia policial aunque el personal de seguridad del Senado dispuso, por orden de Julio Cobos, una custodia especial para la esposa del vicegobernador formoseño, Floro Bogado.
Bogado, que actualmente secunda al gobernador kirchnerista Gildo Insfrán, fue en 1983 el primer mandatario provincial desde el regreso de la democracia. Fue, además, contemporáneo de Roberto Romero, ex gobernador de Salta y padre de Juan Carlos Romero, quien siguió los pasos de su progenitor y actualmente ocupa una banca en el Senado a metros de Bortolozzi de Bogado.
Los Bogado y los Romero tejieron desde entonces una sólida relación, casi familiar, que en la actualidad continúa a través del senador salteño, el vicegobernador formoseño y su esposa, la legisladora oficialista que ayer destrabó la parálisis del Senado.
La senadora consideró que «la peor manera de defender» a la presidente Cristina de Kirchner es «no sesionar, no tener Congreso». Lo que hizo Bortolozzi fue transparentar una situación que se dio en las últimas semanas en el seno del bloque K: varios senadores planteaban al jefe de la bancada, Miguel Pichetto, su disconformidad con la decisión de no dar quórum.
Apenas después de haberse sentado en su banca, en momentos en que el bloque kirchnerista aún no había bajado al recinto, se le acercaron a hablarle el prosecretario administrativo de la Cámara, Mario Daniele;
la senadora sanjuanina María Riofrío; y Miguel Pichetto. Cuando Daniele se acercó, recibió críticas del senador del peronismo disidente Adolfo Rodríguez Saá, quien le recordó a los gritos que «es secretario de toda la Cámara».
Luego hicieron lo mismo Riofrío y finalmente Pichetto, quien le susurró algo al oído y se fue.
Pero fue el bloque del peronismo disidente, coordinado por Romero y Rodríguez Saá, el que encaró las gestiones con Bortolozzi para que la senadora bajara al recinto y diera quórum. Sin embargo, también influyó la interna que existe en el justicialismo de Formosa: el matrimonio Bortolozzi Bogado aspira a que, en las elecciones de 2011, su hijo sea candidato a vicegobernador y esto es resistido por el senador formoseño José Mayans.
Bortolozzi decidió además bajar al recinto mientras el Frente para la Victoria mantenía una reunión de bloque para decidir si aceptaban la propuesta de la oposición de votar primero el pliego de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central y luego la coparticipación del impuesto al cheque.
A pesar de la sorpresa, el bloque oficialista que conduce Pichetto ya había tomado nota de la ausencia de Bortolozzi al asado que se celebró en la Quinta de Olivos con la presidente Cristina de Kirchner para alinear a la tropa, ante el adverso escenario legislativo que enfrenta el oficialismo.
Con esta actitud, Bortolozzi se colocó nuevamente en el centro de la escena, al igual que cuando presentó proyectos diferenciados de la posición del bloque como la iniciativa para que el Estado deje de financiar a la Iglesia, la despenalización del aborto y el uso terapéutico de la marihuana.

