20 de noviembre 2009 - 00:00

Boudou: “Estamos contentos con el cambio heterodoxo”

“Siempre hay fricciones, que son lógicas, como las de ahora sobre los alimentos perecederos” en una relación comercial, intentó convencer Amado Boudou ayer a periodistas del interior.
“Siempre hay fricciones, que son lógicas, como las de ahora sobre los alimentos perecederos” en una relación comercial, intentó convencer Amado Boudou ayer a periodistas del interior.
«Estamos conformes con el camino heterodoxo elegido, y creemos que hay que animarse a pensar distinto», señaló ayer Amado Boudou, en defensa del modelo económico oficialista. Aseguró que en 2011 el Gobierno entregará el mando «sin default, ni una devaluación, ni un corralito, ni una caída en las jubilaciones del 13%». «Esperamos seguir nosotros en el Gobierno, pero más allá de eso quien reciba la gestión tendrá, además, ministerios fuertes en funcionamiento y llevando adelante tareas en beneficio del país», agregó.

A continuación, lo más destacado en sus declaraciones: 

  • No hay en la historia del país una etapa como ésta, de ocho años con un tipo de cambio flotante, una administración del sistema financiero adecuada, sin necesidad de tomar medidas de shock, retener la plata de la gente o cambiarla por bonos. 

  • El panorama de acreedores está bien, no son necesarias medidas abruptas para mantener el financiamiento del país, las empresas no temen cambios impositivos y existen reglas de juego claras. La economía es predecible, normal, con la generación de un modelo de país que mira hacia adentro sin descuidar al mundo. Parecía que resolver el tema de los «holdouts» era lo más importante; pero cuando el Gobierno encara ese punto, se lo critica por eso. 

  • El Gobierno pone el acento en generar cada vez más puestos de trabajo formal, más jubilados y pensionados con haberes dignos, en lograr sostener e incrementar el crecimiento. No es una visión tecnocrática que pone a la herramienta por encima de los objetivos. La Convertibilidad fue una herramienta para controlar la inflación, pero cuando un Gobierno se enamora de la herramienta genera una dificultad para todos. 

  • Se decía que en los 90 existía un buen ambiente para los negocios, en el marco de un modelo pro mercado. Sin embargo, les fue muy mal con los negocios con un tipo de cambio fijo con déficit fiscal. Los que invierten piensan en que invierten dólares y miran antes que nada el costo de salida de la inversión. Así, en ese contexto de los 90, pudieron tirar hasta que el tipo de cambio voló y quien invirtió dólares no obtuvo el flujo de rentabilidad esperada para estas inversiones. 

  • Defender la inversión es defender la capacidad de compra de los argentinos, un tipo de cambio no dogmático sino flexible, y lograr una adecuada administración desde el Estado. La etapa que viene será muy importante para las inversiones en la economía real, que tendrán mejor rentabilidad que inversiones financieras. El Gobierno seguirá cuidando la performance fiscal, el tipo de cambio, la capacidad de compra de los argentinos y el sistema financiero. 

  • Desde 2003 todos los sectores hicieron buenos negocios como nunca antes, se logró un crecimiento del empleo formal a la par de aumentos permanentes de salarios, y crecieron las inversiones. Éste es el modelo.
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