En el debate, en el que participaron los siete presidenciables, Silva se mostró firme y determinada, criticando con fuerza a Rousseff y al socialdemócrata Aécio Neves (PSDB), pero también admitiendo algunos logros del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) -que integró en el pasado- principalmente en el área social.
Rousseff lidera "un Gobierno cuasi cinematográfico" ajeno a los mayores problemas del país como la salud, la educación y la seguridad, y con "errores evidentes como la elevada inflación y el bajo crecimiento", afirmó la ecologista que aceptó la nominación del PSB tras la muerte de Eduardo Campos.
La mandataria brasileña y Silva animaron un cruce de opiniones por momentos intenso, en el debate de tres horas. La fuerte defensa de la presidenta de sus cuatro años de gestión y las promesas para un segundo mandato fueron, sin embargo, insuficientes para permitirle recuperar el protagonismo de la campaña electoral.
"Soy coherente con mi deseo de cambiar y tener una nueva política brasileña que combata la vieja polarización que, desde hace 20 años, es un verdadero atraso para nuestro país", aseguró Silva, a la conquista de votos de indecisos y críticos de la política tradicional, en referencia a los gobiernos del PT y del PSDB.
Por el momento, la estrategia de la candidata del PSB parece funcionar. Ayer, una nueva encuesta de intención de voto la colocó como favorita para vencer en un eventual balotaje.
El sondeo, realizado por la firma MDA para la patronal Confederación Nacional de Transporte (CNT), estimó que Silva ganará en segunda vuelta (el 26 de octubre) con un 43,7% de los votos, frente al 37,8% de Rousseff.
El informe, que confirma la tendencia ya registrada en otras dos encuestas, registró que en la primera vuelta del próximo 5 de octubre, la mandataria será la más votada (34,2%), seguida por Silva (28,2%) y el socialdemócrata Neves (16%).
| Agencias AFP, EFE, DPA y ANSA |


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