28 de diciembre 2009 - 00:00

Brasil planea elevar producción

El Ministerio de Agricultura de Brasil tiene un plan de una década para multiplicar su producción de alimentos clave, superficies plantadas y exportaciones. El país es una potencia agroalimentaria y sus estrategias de inversión apuntan a crecer cada vez más en ese sector. Con 4,1 millones de kilómetros cuadrados de tierra arable -el tamaño de la Unión Europea antes de la incorporación de Bulgaria y Rumania, o la mayor reserva disponible de tierra productiva en el planeta-, difícilmente podría no serlo: gracias a sus condiciones naturales y bajos costos laborales, el país es el primer productor mundial de jugo congelado de naranja, caña de azúcar, productos aviares, carne y café, y el segundo a nivel global de granos de soja.

Una muestra de ese poderío se dejó ver la semana pasada en Chile, al anunciarse que la mayor productora y procesadora de arroz de Latinoamérica, la brasileña Camil Alimentos, adquirió por una suma que bordearía los u$s 100 millones, Empresas Tucapel, que incluye la arrocera más grande de Chile y negocios de legumbres y aceite de oliva.

Camil ya posee operaciones en otros países de la región, así como Marfrig, firma de frigoríficos con operaciones en Uruguay y la Argentina y constantemente en expansión. De la misma forma, el gigante agroalimentario Sadia competía con Nestlé en Chile en el segmento de comidas congeladas (hamburguesas) hasta el año pasado, cuando la suiza decidió cerrar esa línea de negocios.

La expansión de grupos alimentarios brasileños por la región no es casualidad. El Ministerio de Agricultura de Brasil tiene un plan para multiplicar su producción de alimentos clave, superficies plantadas y exportaciones, en una década.

El país proyecta tener casi el monopolio mundial en la producción de carne de pollo, pasando desde el 44,6% del total mundial en 2008 al 89,7%, según ese ministerio. En el caso de la carne bovina, la relación pasaría del 31% al 60,6% del total global en 2018. En el segmento bovino, Brasil cuenta con la mayor productora mundial de carne, JBS-Friboi. También se duplicaría la producción de carne porcina, transitando desde un 10,1% al 21% en una década.
Una de las metas del plan gubernamental brasileño es incrementar la superficie utilizada del potencial de uso agrario -Brasil sólo usa un 17% de ese potencial, según la consultora McKinsey, una fracción del uso en EE.UU. Con esa mira, los privados hallan apoyo financiero en el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

Mientras Brasil cerrará 2009 como la octava economía más grande del planeta, con un Producto Bruto Interno (PBI) de u$s 1,482 billón, la producción del agronegocio contribuyó en 2008 con el 27% del PBI de ese año (última relación disponible). Esa participación situó el PBI sectorial en u$s 425 mil millones, es decir, casi tres veces lo que la economía chilena produjo ese año. Sólo las exportaciones del sector superan la mitad del PBI chileno.

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