La caída del precio de la soja puso también en alerta a los brasileños, quienes venían ajustando sus proyecciones macro desde el primer trimestre a raíz de la desaceleración económica. Pero ahora han intensificado los ajustes de lo que esperan para lo que resta del año y principalmente para 2015, debido a la baja en los precios de dos commodities claves para el sector externo brasileño: la soja y el mineral de hierro. En el caso de la oleaginosa, el mercado espera una pérdida de divisas vía menor superávit de entre u$s 2.000 y u$s 3.000 millones para 2015. Aunque reconocen que el excedente de soja exige una caída mayor en los precios para equilibrar el mercado internacional.
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