6 de junio 2017 - 00:00

Brasil, tenso ante el juicio que puede derribar a Temer

Brasilia - El presidente brasileño, Michel Temer, promulgó ayer medidas ambientales y defendió su gestión, en medio de una fuerte tensión por el reinicio del juicio que a partir de hoy podría costarle el cargo.

En un acto con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente en Brasilia, Temer enfatizó que Brasil "salió" de la peor recesión de su historia en el primer trimestre del año gracias a sus reformas promercado.

"Este Gobierno consiguió hacer muchas cosas en solo un año", remarcó el mandatario, escudado por importantes figuras políticas como el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia; el jefe del Gobierno, Eliseu Padilha, y el canciller Aloysio Nunes.

Pero esa buscada sensación de normalidad y de avance de la agenda podría ser apenas la calma que antecede a la tormenta.

Porque, a partir de hoy, el Tribunal Superior Electoral (TSE) retomará un juicio por abusos de poder y financiación ilegal de la campaña de 2014, que podría anular en un plazo de tres días la elección y determinar la salida del presidente.

En los comicios de 2014, Temer (del partido de centroderecha PMBD) fue reelecto vicepresidente de la izquierdista Dilma Rousseff, destituida el año pasado año por el Congreso bajo la acusación de haber manipulado las cuentas públicas.

La denuncia ante el TSE, paradójicamente, fue presentada por el socialdemócrata PSDB, derrotado ajustadamente en esos comicios y hoy aliado clave del Gobierno. Y llega cuando falta apenas un año y cuatro meses para las elecciones presidenciales.

El proceso, que hasta hace poco parecía condenado al fracaso, cobró relevancia tras la divulgación el 17 de mayo de una grabación en la que Temer parecía dar aval a la compra del silencio a un exdiputado preso y escuchaba al empresario de la carne Joesley Batista, mientras éste le contaba cómo trataba de tener bajo control a fiscales y jueces.

La grabación fue hecha por el propio dueño de la empresa JBS, quien la entregó a la Justicia en el marco de un acuerdo de delación premiada.

Tras su divulgación, Temer pasó a ser investigado en el Supremo Tribunal Federal (STF) después de que el fiscal general, Rodrigo Janot, lo acusara de corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y organización criminal.

Aunque dicha investigación y el juicio electoral no guardan relación, la delicada situación del presidente hizo que las miradas se posaran sobre el TSE como una posible salida para un Temer acorralado, pero que se niega a renunciar.

Sin embargo, en la prensa brasileña se da casi por hecho que ese proceso podría alargarse si uno de los jueces del TSE pide "vista" para suspender el proceso y revisar el caso. En caso de condena existen también varios mecanismos prolongados de apelación.

"El presidente está seguro de su inocencia", dijeron fuentes del Palacio de Planalto. Sin embargo, una condena podría desencadenar la partida del PSDB del Gobierno y, con eso, la renuncia del impopular mandatario.

Además, la posibilidad de que Janot presente cargos contra el presidente antes o durante el juicio en la corte electoral es otro de los fantasmas que merodea los bastidores del poder.

"Tenemos indicios de que habrá movimientos e iniciativas de Janot en vísperas del juicio del TSE en un intento para presionar el tribunal a condenar al presidente", denunció el domingo Gustavo Guedes, abogado de Temer, al diario Folha de São Paulo.

Guedes dijo que llegó información a Planalto de que el fiscal tiene más grabaciones comprometedoras en su poder y podría hacerlas públicas esta semana.

Mientras, el TSE anunció ayer un refuerzo en la seguridad de su sede en Brasilia ante la importancia de la audiencia y las consecuencias políticas que puede tener.

"Ante la expectativa de que un gran número de personas circulará dentro de la sede del tribunal durante el juicio, la seguridad del edificio y la de sus alrededores serán considerablemente reforzadas", anuncio el tribunal en un comunicado.

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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