La Organización de las Naciones Unidas (ONU) consagró a 2009 como el Año Internacional de las Fibras Naturales porque contribuyen a la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza y la Argentina tiene protagonismo ya que es el cuarto productor de lana del mundo y también cultiva algodón.
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Se presentaron alrededor de 15 fibras naturales, entre las cuales se encuentran el algodón y lana como las principales.
Cada año, los agricultores producen 35 millones de toneladas de fibras naturales extraídas de una amplia gama de plantas y animales: ovejas; conejos; cabras; camellos y alpacas; cápsulas de algodón; hojas de abacá y sisal; cáscaras de coco; tallos de plantas de yute, cáñamo, lino y ramio.
La principal industria es el cultivo del algodón, seguida por la de la lana, de la que se producen 2,2 millones de toneladas al año provenientes de tan sólo cien países.
El Año Internacional tiene como objetivo crear conciencia sobre la importancia de las fibras naturales para los productores, la industria, los consumidores y el medio ambiente. También reivindica el hecho de que pequeños agricultores de países de ingresos bajos y en desarrollo son quienes producen buena parte de la fibra natural del mundo como fuente de ingreso en efectivo. La lana, por su parte, está considerada una fibra natural, renovable, no contaminante y biodegradable. En la Patagonia Argentina, la producción de lana fina orgánica es un desarrollo sustentable. En Chubut existe una iniciativa del PROPAT: grupo de Productores Ovinos Orgánicos de la Patagonia y desde 2000 incorporaron los sistemas productivos al proceso de certificación orgánica, lo que determinó que para el ciclo 2008 se acercara a una superficie total certificada unos 40 establecimientos en 1,1 millón de hectáreas.
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