18 de septiembre 2013 - 00:09

Buitres: cumbres en NY y Londres por Argentina

Thomas Griesa
Thomas Griesa
El interés por el desenlace de la batalla legal contra los fondos buitre en los tribunales de EE.UU. acapara la atención de expertos e inversores que no dejan escapar ningún seminario para anticipar los próximos pasos de la Justicia, de los litigantes, y las implicancias sobre los contratos de seguros contra default.

El mercado aspira a entender las perspectivas de la Argentina ante una revisión del caso por parte de la Corte Suprema de EE.UU. tras el último fallo de la Cámara de Apelaciones del segundo circuito a favor de NML Capital y Aurelius Capital.

Fue así que el lunes pasado en las oficinas de la EMTA (entidad que nuclea a los operadores e inversores de mercados emergentes) en Nueva York se reunió un importante grupo de fondos, inversores, bancos y analistas para escuchar la visión de cinco especialistas en litigios en mercados emergentes. Moderó el panel un experto en el caso argentino, Bruce Wolfson (de Bingham McCutchen), y compartieron sus opiniones Steven Froot (Boies, Schiller y Flexner), Robert Cohen (Dechert), Antonia Stolper (Shearman & Sterling), Marco Schnabl (Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom) y Richard Samp (de Washington Legal Fundation).

Según Wolfson, en general los expositores concordaron en que es muy poco probable que la Corte Suprema acepte la primera petición de la Argentina para "certiorari" (significa "estar plenamente informado" y es el poder de un tribunal de revisar los casos a su discreción) con respeto al fallo de la Cámara de Apelaciones del 26 de octubre de 2012. "La Argentina misma sugirió a la Corte que espere hasta que presente una segunda petición con respeto al fallo del 23 de agosto pasado", aclaró Wolfson a este diario. Consideraron además que es poco probable que la Corte decida aceptar o no la segunda petición de la Argentina antes de mediados de 2015, más tarde aún si participa el Gobierno de EE.UU., a través del "Solicitor General" (especie de abogado general del Gobierno). Claro que los expositores ofrecieron diversos puntos de vista sobre la posibilidad que la Corte invite o no al Gobierno a participar y en caso de que lo haga sobre la probabilidad que éste apoye a la Argentina. Al respecto Wolfson

explicó que "la participación del gobierno significa una demora adicional de unos cuatro a seis meses" y agregó que "el apoyo del gobierno es clave para Argentina, pero no asegura un resultado positivo". Se resaltó también durante el seminario que la orden del Juez Thomas Griesa del 5 de marzo 2012 prohibiendo ciertas actividades por parte de Argentina para evitar un posible fallo final, incluyendo cambios de manera y lugar de pago, sigue vigente. Se comentó que hasta la fecha, NML no ha pedido a la Cámara de Apelaciones que levante la suspensión (stay) del fallo del 23 de agosto, pero reserva la posibilidad de pedirla si medidas adoptada por parte de Argentina lo justifican.

"Creo que todos estuvieron de acuerdo de que la apelación a la Corte Suprema ("cert petition") la va a rechazar por ser prematura. Creo que también frente a la segunda apelación que va a venir después del rechazo por la Cámara de Apelaciones del pedido de "rehearing" o "hearing en banc", es poco probable que la Corte pida la opinión del Procurador General ("Solicitor General"). Consultada por este diario, Antonia Stolper, explicó que "la Cámara de Apelaciones tiene muchos jueces. El panel que decidió el caso tiene 3, es lo normal, entonces un "hearing on banc" es un pedido por Argentina que todos los jueces que son miembros del tribunal escuchen el caso. En este tribunal es muy infrequente que los jueces se reúnan "en banc" para escuchar un caso".

En diálogo con Ambito Financiero Marco Schnabl señaló que "la Corte pide usualmente la opinion del Solicitor. Diría que la probabilidad de que la Corte la pida la opinion es de un 30%, que es ya mayor de lo que habitualmente pasa. Si la Corte le pide su opinon, creo que lo más probable es que el Solicitor no apoye la postura de revision, y si lo hace no tomaria cartas en la cuestion de fondo (él puede apoyar el pedido de revison, pero no opinar sobre el tema de fondo). Si el Solicitor apoya la revision, la probabilidad de que la Corte lo tome es alta, un 80%". El especialista sostiene que "es clave cuando la Cámara de Apelaciones decida sobre el segundo pedido de Argentina, de ahí el gobierno tiene 90 días. Todo pinta, de prosperar el pedido a la Corte, que se definirá en el 2015".

Ya para el 30 de setiembre la cita es en Londres en el Hotel Sofitel St James donde EMTA junto a TPCG convocaron a otra cumbre de expertos.

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