20 de junio 2011 - 00:00

Busca G-7 solución definitiva a Grecia; hoy Europa gira fondos

La crisis griega convoca a los máximos responsables. El nuevo ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, con el belga Didier Reynders, el jefe de la eurozona, Jean-Claude Juncker, y el alemán Wolfgang Schaeuble (foto 1). La ministra francesa Christine Lagarde y el finlandés Jyrki Katainen (foto 2). El maltés Tonio Fenech, Luc Frieden (Luxemburgo), la ministra española Elena Salgado, y la austríaca María Fekter (foto 3).
La crisis griega convoca a los máximos responsables. El nuevo ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, con el belga Didier Reynders, el jefe de la eurozona, Jean-Claude Juncker, y el alemán Wolfgang Schaeuble (foto 1). La ministra francesa Christine Lagarde y el finlandés Jyrki Katainen (foto 2). El maltés Tonio Fenech, Luc Frieden (Luxemburgo), la ministra española Elena Salgado, y la austríaca María Fekter (foto 3).
Luxemburgo - Los ministros de Finanzas del G-7 (Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Estados Unidos, Japón y Canadá) mantuvieron anoche una teleconferencia para discutir sobre la crisis financiera de Grecia, mientras se espera que hoy los titulares de Finanzas de la eurozona definan el desembolso del quinto tramo del actual programa de ayuda de la UE y el FMI. El objetivo es alcanzar un acuerdo que permita entregar esa parte de la asistencia de la UE y el FMI a Grecia, oficialmente cifrada en 12.000 millones de euros, aunque otras fuentes elevan la cantidad hasta 18.000 millones.

La nueva reunión extraordinaria que viene marcada por la urgencia de lograr un acuerdo que calme el nerviosismo de los mercados buscará desbloquear algunos de los puntos más sensibles del segundo rescate que se prepara: cantidades, calendario y cómo lograr la participación del sector privado.

Pero incluso si hay avances apreciables, por lo delicado de los detalles técnicos, el segundo programa no podrá cerrarse hasta el 11 de julio, según dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, a la espera de que el FMI apruebe su parte del rescate el 15 del mes próximo. Además, los cambios en el Gobierno griego, con un nuevo ministro de Economía, también contribuirían para demorar las definiciones.

Una fuente diplomática explicó que «la clave» reside en la cuestión de las cantidades y el calendario, y aunque los detalles técnicos pueden quedar abiertos durante algunas semanas, el objetivo es lograr un pacto hoy de forma que la cumbre comunitaria de los próximos jueves y viernes no sea dominada por la crisis griega.

La forma en que se haría el aporte privado (principalmente bancos con bonos griegos) recibió un impulso después de que la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, acordaron una fórmula en su reunión de Berlín. Esa fórmula incluye: la implicación voluntaria del sector privado en el rescate, la aprobación del Banco Central Europeo a la fórmula acordada y la mayor rapidez posible.

En cuanto a las cantidades, el único responsable que barajó hasta ahora una cifra aproximada es el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, quien anticipó que el nuevo plan totalizaría 80.000 millones de la UE y el FMI, y unos 25.000 millones del sector privado. Sin embargo, distintas fuentes apuntan que la cifra final podría ser diferente.

Este nuevo plan se sumará al ya puesto en marcha el año pasado, y que comprendía préstamos a Grecia por 110.000 millones de euros durante tres años, pero que se reveló insuficiente ante el alcance de la deuda griega y la recesión que el ajuste provoca en la economía del país.

Para sellar el nuevo plan es fundamental el giro dado por Alemania -según coinciden varias fuentes comunitarias y diplomáticas-, a fin de desbloquear el conjunto de las negociaciones y tranquilizar a los mercados, revueltos en las últimas semanas ante las diferencias en el seno de la zona euro y la posibilidad de que se los fuerce a contribuir al rescate.

El quinto tramo del primer rescate, los 12.000 millones de euros -de los cuales 8.700 millones están a cargo de la Unión Europea y 3.300 millones, del FMI-, será destinado al reembolso, previsto antes de finales de este mes, de 6.800 millones de euros. Dentro de los países de la eurozona siguen advirtiéndose matices diferentes e incluso ayer circularon rumores sobre la posibilidad de que en Luxemburgo se apruebe la concesión a Atenas sólo de unos 6 mil millones de euros, mientras que la otra mitad quedaría postergada para más adelante.

En apariencia, antes de dar el vía libre a la asistencia, algunos países del eurogrupo quieren esperar que el premier Yorgos Papandréu obtenga mañana el voto de confianza que le requirió ayer al Parlamento.

Agencias EFE y AFP

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