13 de noviembre 2013 - 00:00

Busca hoy Legislatura fórmula para cobrar impuesto a casinos

Mauricio Macri junto al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, inauguró ayer por la tarde una estatua en homenaje a Tato Bores.
Mauricio Macri junto al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, inauguró ayer por la tarde una estatua en homenaje a Tato Bores.
Una reunión clave para un tema polémico celebrarán hoy los titulares de las bancadas en la Legislatura porteña, convocada por el vicepresidente de esa casa, Cristian Ritondo, pero promovida por Mauricio Macri. Será, a las 11 de la mañana, la segunda ronda para debatir cómo la Ciudad de Buenos Aires puede percibir ingresos impositivos por la actividad lúdica. Según cálculos de la Coalición Cívica, se trata de unos $ 300 millones al año y un acumulado de deuda de los últimos 5 años que rondaría los $ 1.000 millones, cifra importante para Macri, que suele generar deuda para obra pública pero también para gastos corrientes. Esa proyección sostiene que se perdió la Ciudad de cobrar $ 142 millones en 2011; $ 178 millones en 2012; $ 185 millones este año y que no se cobrarán $ 245 millones en el próximo ejercicio.

El jefe de Gobierno reunió a los diputados para proponer un debate sobre la materia, ya que hasta ahora el distrito no logró percibir el Impuesto a los Ingresos Brutos por las ganancias de los dos barcos ruleta flotantes, el hipódromo y todos sus tragamonedas.

Solamente persiste un convenio de los tiempos de Aníbal Ibarra, en su primer mandato como jefe de la Capital, para que Lotería Nacional le transfiera parte de lo producido por los juegos de azar a la Ciudad de Buenos Aires. Ese convenio se viene renovando automáticamente desde 2003 y en su momento se discutió porque sus cláusulas dejaban al distrito sin las facultades que le dio la Constitución porteña, que le otorga a la Capital la regulación de la actividad.

Como sea, la Ley 1.182 de 2003 mediante la cual la Legislatura convalidó el acuerdo creó un Instituto del Juego en la órbita local y dispuso que "a partir del ejercicio 2004 y durante la vigencia del presente convenio, Lotería transferirá al Ministerio de Desarrollo Social el cincuenta por ciento (50%) de la participación asignada a éste en el producido de las explotaciones de juego en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Instituto el cincuenta por ciento (50%) restante".

Según datos del Ministerio de Hacienda porteño, actualmente se estarían percibiendo unos $ 332 millones por año por ese acuerdo. En su momento, no bien llegó al sillón mayor, Macri quiso reformar el convenio con polémicas cláusulas, pero no tuvo los votos para que viera la luz del recinto. Luego, también durante el primer mandato del actual jefe de Gobierno, la oposición al PRO le impuso que incorporara en la Ley Tarifaria un 8% de Ingresos Brutos sobre la actividad de los casinos y el hipódromo, pero vericuetos judiciales y cautelares mediante impidieron el cobro.

Ahora, tras las elecciones, Macri quiere cobrarle a la empresa que explota los juegos de azar, pero con un acuerdo con la oposición.

El kirchnerismo por ahora no piensa hacer una propuesta concreta, mientras que bloques satélites del Frente para la Victoria, como el de Ibarra, buscan desempolvar un proyecto propio. Esa iniciativa promueve la creación de un impuesto especial a la actividad de los juegos de azar, al estilo del que se cobra a la publicidad o a los grandes generadores de residuos. Es decir, quitarlo de la percepción de Ingresos Brutos como un impuesto nuevo, del 8% sobre las ganancias, el mismo guarismo que sostiene la Tarifaria si fuera a través del impuesto local.

En cambio desde la Coalición Cívica, bloque que preside Fernando Sánchez, la posición es diferente. Por el momento están analizando cuáles fueron las causas que generaron las cautelares en contra del cobro del tributo, pero también piden al Gobierno porteño que no resigne todo lo no cobrado hasta ahora, que calculan que en los últimos cinco años acumuló alrededor de $ 1.000 millones. Defienden además lo que ya está establecido rechazando los argumentos de que se estaría cobrando el 8% sobre lo percibido sin descontar los premios que se pagan.

"Está redactado igual que para la provincia de Buenos Aires, y la provincia sí les puede cobrar, entonces nos preguntamos por qué no nosotros", explicó el legislador de Elisa Carrió, que termina su mandato en diciembre y pasará a una banca de diputado nacional.

El PRO buscaría convencer a la oposición de las dificultades para cobrar el impuesto y reiniciar el intento de aumentar lo percibido por el convenio que precisamente se choca con la posibilidad de un tributo especial.

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