16 de diciembre 2008 - 00:00

Buscan aglutinar a todo el PJ contra Brizuela

Gobernador de Santiago, Gerardo Zamora; ex presidente Néstor Kirchner, y gobernador de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral.
Gobernador de Santiago, Gerardo Zamora; ex presidente Néstor Kirchner, y gobernador de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral.
Catamarca - Tras la aplastante reelección obtenida por el radical K Gerardo Zamora en Santiago del Estero el pasado 30 de noviembre, todas las miradas se dirigirán ahora a tierra catamarqueña, que sería escenario en marzo -nuevamente- de la apertura de la escalada de comicios legislativos nacionales 2009.
Las postales entre ambas compulsas no pueden ser más contrastantes: mientras que Zamora -uno de los mandatarios concertadores sobrevivientes- recibió un amplio apoyo de la Casa Rosada, en Catamarca los esfuerzos K -por orden del propio Néstor Kirchner- estarán puestos en derrotar al ex radical K Eduardo Brizuela del Moral (Frente Cívico y Social).
Según el referente del Frente para la Victoria local (FpV) -y ex cuñado del otrora presidente-, Armando «Bombón» Mercado, la directiva fue «descartar de plano la alianza con el Frente Cívico» y que el PJ establezca «los mecanismos necesarios para trabar alianza con el FpV».
«El pedido expresamente del ex presidente Kirchner es la alianza del FpV y el PJ», abundó Mercado, en declaraciones difundidas por el diario La Unión, además de adelantar que los Kirchner desembarcarán -por separado- en la provincia antes de las elecciones.
Ese sería el mensaje, en tanto, que el propio Kirchner transmitiría a los legisladores e intendentes peronistas que lo visitarán el próximo jueves en la quinta de Olivos.
Sin embargo, dadas las fragmentaciones intestinas y los viejos enconos, el peronismo amenaza con presentarse no obstante dividido en el cuarto oscuro -al menos en lo que respecta a la candidatura de diputados provinciales-, lo que podría acrecentar las posibilidades del oficialismo: por un lado, el PJ orgánico -alineado con el díscolo diputado nacional y dirigente gastronómico Luis Barrionuevo, muy duro con los Kirchner- y por el otro, la línea interna del senador nacional Ramón Saadi (Unidad y Lealtad Justicialista) y el FpV.

Ruptura

A principios de año, Brizuela del Moral rompió estruendosamente con la Casa Rosada, cansado de las deudas en los envíos de fondos nacionales y de los pataleos de sus socios internos del FpV, con los cuales logró su reelección en marzo de 2007.
En rigor, ya los otrora compañeros de ruta -de los cuales le quedó una vicegobernadora con la que mantiene fuertes cortocircuitos, Lucía Corpacci- no se presentaron juntos en los comicios legislativos de octubre de ese año.
En las últimas horas, Kirchner -actual titular del PJ nacional- recibió en la quinta de Olivos a su par del PJ, Dalmacio Mera, y a «Bombón» Mercado. Fue de la partida además el operador político Juan Carlos Mazzón.
Allí, el ex presidente les dejó claro que el objetivo es lograr una derrota de Brizuela del Moral, para lo cual -brindó como consigna- ningún sector K deberá aliarse con el oficialismo local.
«Hoy el PJ (local) es una casa vacía, sin peronistas y sin militantes», disparó por su parte el ex mandatario Saadi, quien también aseguró haberse reunido con Kirchner.
«Si no hay racionalidad en la toma de decisiones, indudablemente el partido en el nivel nacional tiene que tomar una definición», sostuvo además, agitando el fantasma de una intervención partidaria para imprimirle mayor tono K al rebelde PJ local (por inspiración de Barrionuevo).
Saadi demostró nuevamente su sintonía con la Rosada meses atrás, cuando emitió su voto en el Senado nacional a favor de las retenciones móviles, en pleno conflicto con el campo.
En el cuarto oscuro, el interbloque peronista pone en juego 12 bancas de diputados provinciales y la presidencia de esa cámara. Según Unión Digital, donde en cambio sí podría haber entendimiento de la totalidad del peronismo sería en el Senado, para batallar el extendido dominio del Frente Cívico.

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