13 de septiembre 2011 - 00:00

Buscan destino para corporación Puerto Madero que caduca

Puerto Madero, el barrio más nuevo de la ciudad de Buenos Aires. Tiene plazo para su terminación y transferencia completa al distrito porteño en 2012.
Puerto Madero, el barrio más nuevo de la ciudad de Buenos Aires. Tiene plazo para su terminación y transferencia completa al distrito porteño en 2012.
En menos de un año, dejará de existir la Corporación Puerto Madero, una sociedad estatal que comparten la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno nacional, desde que, en tiempos del exintendente Carlos Grosso se planificó la última de las grandes transformaciones urbanas del territorio porteño, cuando aún la Ciudad no era autónoma y las decisiones las tomaba la Presidencia. Ese plazo, que en los papeles tiene vencimiento el 8 de julio de 2012, no implica un mero trámite de disolución, sino una cantidad de traspasos a la órbita de la Ciudad, que seguramente, provocarán un pedido de ampliación, a pesar que, de acuerdo al ambicioso masterplan que se viene desarrollando, no tendría más razón de existir la corporación ya que concluirán 20 años de gestión.

Sin embargo en la actualidad no solamente casi nadie sabe cuál será el destino de esa SA, sino que ya se agudiza la imaginación para buscarle futuro en planes diversos y que continúe la actividad, más aún desde el costado porteño ya que el año próximo le correspondería presidir el directorio al distrito, actualmente conducido por un representante del Gobierno nacional.

Las opciones para la continuidad no son pocas, pero requieren de un acuerdo entre el kirchnerismo y el macrismo y las correspondientes normas que lo autorizaran.

En la mira está el siempre anunciado proyecto de construcción de la autopista ribereña que afectaría predios transformados en estacionamientos abiertos. Si se comenzara el trazado, la corporación debería administrar los terrenos que queden bajo esa vía, por ejemplo. Otras opciones de las que se habla es que la sociedad se involucre en otros proyectos urbanísticos donde tienen injerencia la Ciudad y la Nación, como en la zona de los barrios porteños de Liniers o Chacarita, en terrenos de los ferrocarriles que pertenecen a Nación pero están dentro del territorio de Capital Federal.

La corporación, que se ocupó de la construcción del barrio en 170 hectáreas, se autofinancia con el cobro de cánones y venta de lotes (ya quedan pocos), mientras que ya fueron transferidos predios a la Ciudad, como el mantenimiento de las plazas, o bien el Puente de la Mujer, pero finalmente Puerto Madero será un barrio más de la Ciudad, que administrará ya no una sociedad estatal sino el Gobierno porteño.

El último inmueble puesto a la venta, el mes pasado, comprende dos predios que en conjunto suman unos 3.000 metros cuadrados en la zona del Dique 4.

Se desanima el macrismo con la idea de que caduque la actividad de la corporación, más en esta época del año y con un recambio de bancas y nuevo período de Gobierno, donde se discuten, acuerdan e intercambian cargos, ya que una silla en el directorio de Puerto Madero es más que codiciada ya que se trata, no solamente de buenos honorarios y algunos gastos extra pagos, sino de la intromisión en el mercado inmobiliario, todo en un clima que aparece despojado de las riñas políticas y alejado de las internas (hasta que se discuten los reemplazos, claro).

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