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Buscando los puentes de plata para 2016
“Los desafíos económicos que enfrentará el próximo presidente son cada vez más evidentes y se complican cada día”, señaló Daniel Artana, economista jefe de la Fundación FIEL, en un artículo publicado en www.focoeconomico.org. Además señaló las principales cuestiones a resolver: “Escasez de divisas, fuerte atraso cambiario, elevado déficit fiscal, alta inflación, elevada emisión latente por la venta de divisas a futuro, una economía estancada y problemas estructurales serios”. A continuación, los puntos salientes del artículo de Artana.
•Las decisiones del Gobierno argentino aumentan la magnitud de los problemas que heredará la próxima administración. Por ejemplo, las ventas de divisas a futuro agregan una emisión importante en el cuatrimestre marzo-junio del año próximo; y en el frente fiscal, la decisión de aumentar el precio del gas natural convencional que reciben los productores sin trasladarlo a los consumidores aumenta los subsidios a futuro. Ante el necesario sinceramiento cambiario, será necesaria una mezcla de instrumentos con más shock y menos gradualismo.
•El acceso al financiamiento externo pasa a ser la clave para evitar una recesión en 2016. Si se levantara el cepo cambiario y se dejara flotar el tipo de cambio, la demanda de divisas sería muy importante (déficit de u$s 3.000 millones para el primer trimestre de 2016). Si además se normaliza el acceso a las divisas para nuevos pagos de dividendos y regalías se requerirían aproximadamente u$s 2.200 millones adicionales. A eso habría que sumar los atrasos acumulados de pagos de dividendos e importaciones (podrían sumar u$s 15.000 millones) y demandas de los particulares y empresas por dólares para atesoramiento.
•Las líneas comerciales de crédito se redujeron en forma apreciable. Esto se podría revertir si el nuevo Gobierno emite señales claras respecto de que se eliminará el cepo cambiario en un futuro cercano y trabaja para mejorar la solvencia de las cuentas públicas. Un eventual blanqueo de capitales orientado a lograr financiamiento para el Gobierno podría aportar sumas significativas, pero con alguna demora por la necesidad de emitir los nuevos instrumentos.
•Un arreglo con los fondos buitre también requeriría de algún tiempo para negociar una quita en la abultada cuenta de intereses. La colocación de deuda antes de un acuerdo, sin la sobrecarga de intereses que genera la anormalidad de estar en default, requeriría de un gesto del juez para levantar el bloqueo de pagos a los acreedores que aceptaron los canjes que no puede darse por descontado.
•La opción de una salida inmediata para los nuevos flujos ya acordada para los atrasos equivale a mantener el cepo para estos últimos o a regularizarlos con un bono, con efecto negativo sobre las expectativas de las empresas en la medida en que el financiamiento forzoso se sumaría al "impuesto" por la depreciación del peso entre la cotización del día en que se solicitaron las divisas al Banco Central y el momento de la entrega del bono.
•Es muy probable que el nuevo Gobierno continúe perdiendo reservas hasta tanto construya los puentes de financiamiento que le permitan pasar los primeros meses de gestión. Luego de ese período habría algún espacio para que aumenten las exportaciones alentadas por una relación precio/costo más favorable.

