3 de septiembre 2013 - 00:00

“Busco armar el primer museo profesional plural del país”

Noorthoorn: “Vamos a invitar a los artistas a hacer proyectos en el Museo y a producir su obra. Haremos distintas retrospectivas de las más diversas estéticas y de todas las generaciones, para que no los veamos en el exterior primero y después en la Argentina”.
Noorthoorn: “Vamos a invitar a los artistas a hacer proyectos en el Museo y a producir su obra. Haremos distintas retrospectivas de las más diversas estéticas y de todas las generaciones, para que no los veamos en el exterior primero y después en la Argentina”.
Cuando Noorthoorn trabajaba en el Malba, sus compañeros contaban que se llamaba Victoria Eugenia, el primer nombre por la reina de Inglaterra y el segundo por la célebre emperatriz. La flamante directora del MAMBA trae sus títulos de la UBA y el master en curaduría del Bard College de Nueva York, sus muestras internacionales y el éxito de su trabajo en la última Bienal de Lyon. Se ríe de esos viejos recuerdos y habla de la revolución que planea para despertar un museo dormido.

Periodista: ¿Cuáles son sus proyectos?

Victoria Noorthoorn:
El eje central es el artista. Es fundamental que los artistas recuperen el Museo de Arte Moderno como casa propia. La apuesta es llenar nuevamente el Museo de energía artística creativa.

P.: Hace poco despidieron a los artistas con la policía.

V.N.:
Ahora vamos a invitarlos a hacer proyectos en el Museo y a producir su obra. Nos ocuparemos de hacer distintas retrospectivas de las más diversas estéticas y de todas las generaciones, de los viejos y de los jóvenes, para que no los veamos en el exterior primero y después en la Argentina, sino que podamos ver importantes exposiciones panorámicas de artistas de mediana generación de manera exhaustiva. Apuesto a que los artistas tengan una presencia constante en el museo a través de exposiciones y de charlas, simposios, performances, ciclos de cine, conciertos.

P: Va a despertar el Museo.

V.N.:
Exacto, vamos a abrir un café y una tienda con objetos y merchandising diseñados por artistas. Quiero organizar exposiciones tanto de corte moderno e histórico como contemporáneo. La promoción estará centrada en el arte argentino, pero en diálogo con el arte internacional. Tenemos diversas salas y podemos abrir en simultáneo una gran muestra argentina, y una más chica de un artista internacional, para armar paralelismos y que se articulen resonando una con otras.

P.: ¿Quién la ayudará a concretar sus planes?

V.N.:
Estoy apostando a armar el primer museo profesional plural de la Argentina. Intento alejarme de los modelos de gestión unipersonal que han imperado en este país. Estoy creando desde el día cero un equipo curatorial plural con curadores especializados en diversas áreas para que trabajen en una programación poderosa, que contemple tanto al arte histórico como contemporáneo, y tanto las exposiciones como las acciones educativas y los eventos como simposios, performances, ciclos de cine al aire libre, acciones en la vía pública, etcétera. Pienso el museo para adentro y para afuera. Apunto a crear diferentes áreas, departamentos de curaduría, de educación, de fundraising, comunicación y también de atención al público.

P.: ¿Quiénes van a ocupar esos departamentos?

V.N.:
No están completos los nombres. En el departamento de fundraising tengo una directora, Maria Florencia Munaretto, viene de la fundación Andares, tiene por ahora un coordinador y va a tener dos. En el departamento de curaduría ya están trabajando Rafael Cippolini y Javier Villa, formado en una de las escuelas de curaduría de arte contemporáneo más prestigiosas del mundo: Appel Arts Centre de Ámsterdam. Villa está trabajando para la Bienal de Estambul y es muy cercano a la comunidad artística, que a mí me importa mucho. Cippolini también. Es mi curador enciclopédico porque su saber es muy amplio. Como asistente está Jimena Ferreiro y se completará el equipo con dos curadores más en el 2014. La idea es que el museo genere conocimiento sobre el arte argentino, que produzcamos muestras con tesis y conocimientos propios.

P.: El MAMBA ha sido muy dependiente de su poderosa Asociación de Amigos.

V.N.:
Son poderosos pero el museo se renueva y va a incorporar en su seno un departamento de fundraising. Espero que la Asociación apoye la gestión del Museo. Me gustaría que el nuevo departamento contribuya a que la Asociación se expanda y genere más acciones de fundraising.

P.: ¿Cuántas personas integrarán su equipo?

V.N.:
Tengo un equipo muy chico. En la planta actual trabajan 26 personas. Ahora se suman unos pocos especialistas. Vamos a ser 36 y espero duplicar el personal en los próximos años. Hay personas de la planta permanente del Gobierno que quieran participar como educadores. Me importa mucho crear un museo escuela, en diálogo con el sistema pedagógico de la Ciudad y las universidades.

P.: Es la tendencia en el mundo, hasta en las colecciones, como La Jumex o la Cisneros.

V.N.:
Seremos un laboratorio de pensamiento de formación de profesionales. Aspiro a que nuestro laboratorio de conservación, por ejemplo, pueda impartir información a otros museos. Tenemos uno de los mejores conservadores del país, Pino Monkes. La estructura del museo debe ser pujante, el crecimiento de todas las áreas debe superarme ampliamente. Y no importa quién la dirija en el futuro. P.: ¿Con qué muestra va a debutar?

V.N.:
Presentaremos siete muestras en octubre, una es "Grandes instalaciones para el museo" de Luciana Lamothe, Jorge Macchi y Karina Peisajovich.

P.: ¿Lamothe presentará sus acciones destructivas -como romper muebles de un hotel- o, acaso, su máquina para escupir?

V.N.:
No. No va a presentar esas obras. Habrá una muestra panorámica de 20 años de pintura de Hasper, dos acciones de Kosice en la vía pública, un homenaje a Lucio Dorr y una retrospectiva de la Agrupación de Boletos tipo Edmondson sobre los ferrocarriles en la Argentina. Además de una gran muestra de patrimonio. Para el 2014 estamos trabajando en una retrospectiva ambiciosa de Liliana Maresca.

P.: En su trabajo se advierte un marcado gusto por determinados artistas que se reiteran, como Hasper, Gallardo, Jacoby, Larrambebere o Macchi.

V.N.:
Estoy en desacuerdo. Si se estudian todas mis muestras se sorprenderían de la variedad de artistas que trabajé. Los artistas mencionados se repiten muy poco. En mi gestión independiente traté de estar atenta y abrir el panorama constantemente, en el Museo esta actitud se multiplica.

Entrevista de


Ana Martínez Quijano

Dejá tu comentario