14 de agosto 2013 - 00:00

Cabello largo, botín codiciado en Venezuela

Caracas - Un nuevo tipo de "piraña", armada con tijeras de podar y con hambre de cabello apareció en Venezuela para hacerse con las melenas de sus mujeres. Se trata de asaltantes que atacan las cabelleras con el fin de venderlas hasta por 3.000 bolívares (476 dólares) a peluquerías que arman pelucas y que dispararon la alarma en el estado de Zulia, al oeste del país.

El problema consiguió que la Policía de Maracaibo, la ciudad donde se conoció el primer caso, afronte la situación con un plan específico y que uno de los diarios más importantes del país, como es El Nacional, le dedique un inusual editorial, en una nación donde el cuidado del aspecto físico y la belleza es parte fundamental de la cultura.

Ante el desasosiego que la situación creó en las mujeres marabinas, el director de la Policía de Maracaibo, Alejandro Querales, anunció el despliegue de un "operativo especial" para atrapar a los ladrones y exhortó a las víctimas a denunciar.

"Toda persona que sea víctima de este delito debe denunciar ante cualquier autoridad competente", declaró el comisario según el diario Panorama.

Una representante del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CIPC) de la capital del estado de Zulia, confirmó el inicio de la investigación y la falta de denuncias sobre este tipo de robos, uno de los problemas con el que se encontraron las autoridades a la hora de iniciar sus investigaciones.

El editorial de El Nacional del lunes se titulaba "Atraco por cabello" y en él el rotativo caraqueño destacaba que este tipo de delito supone "una experiencia esencialmente vejatoria".

"Además del humillante procedimiento que experimenta la víctima, (el corte) es un acto que vulnera la integridad del cuerpo despojado", afirmaba.

En opinión del diario, el culto a la belleza en Venezuela, cuna de varias miss Universo y donde las operaciones de cirugía estética están a la orden del día, generó una "violencia" contra el propio cuerpo que facilitó la aparición de este tipo de mafias.

"Hay una violencia en contra del propio cuerpo, en el deseo de alterarlo, de impostarlo, de darle una forma distinta a la original. El fenómeno de intervenir el cuerpo para cambiar su configuración se ha naturalizado" en Venezuela, señaló el texto.

Según las narraciones de las víctimas, la forma de actuar de los asaltantes, denominados"pirañas", es seleccionar a la presa, acorralarla, reducirla y con unas tijeras de podar cortarle su cabello en su sólo tijeretazo.

"Estaba en uno de los pasillos del centro comercial cuando sentí que por detrás una persona me tocó el cabello. Un comerciante me empezó a hacer señas, pero no le entendía y entonces el chico me haló y me abrazó porque la 'piraña' venía con la tijera", declaró la joven Francis Medina a Panorama.

Los comentarios de los afectados hablan de que los asaltantes luego venden el cabello en peluquerías que acostumbran a adquirirlo para elaborar pelucas y extensiones.

Hay quien teme que este tipo de delito con arma blanca pueda prosperar e incluso trasladarse a otros puntos del país.

Testimonios en la red social Twitter aseguran que esta nueva modalidad de enriquecimiento también se registró en la capital venezolana, Caracas, donde al menos cuatro mujeres habrían sufrido ataques en zonas del centro de la ciudad y del este, aunque no se hayan recibido denuncias, según reseñó el diario capitalino Últimas Noticias.

Agencia EFE

Dejá tu comentario