Cada uno por su lado

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 Con la llegada de algunos indicadores económicos con resultados que no fueron los esperados por los inversores, Wall Street tuvo una jornada bajista en la última rueda de la semana.

Puntualmente el índice de precios al productor subió menos de lo previsto pese a que el departamento de Comercio anunció que las ventas minoristas estaban en recuperación y aumentaron un 1,3 % en abril, merced a las ventas de automóviles. El índice Dow Jones de Industriales cerró en 17.535,35 puntos bajando el 1,05%, el S&P500 se situó en los 2.046,61 puntos perdiendo el 0,85% y el Nasdaq Composite depreciándose el 0,41% llegó a los 4.717,68 puntos.

Por su parte los principales índices de las Bolsas europeas cerraron con tendencia alcista,

Londres ganó un 0,6%, Fráncfort 0,8% , París 0,6%, Madrid 0,7%, y Milán un 0,45%.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio retrocedió un 1,4% mientras que el índice compuesto de Shanghái bajó un 0,3%.

No está todo dicho. Todavía persiste el riesgo de que Estados Unidos entre en recesión en los próximos 12 meses a pesar de que esos temores han disminuido en los mercados financieros según encuestas.

Hay una probabilidad del 20% de que el país entre en recesión en el próximo año, previene un grupo de economistas.

"La desaceleración en la creación de empleo, la creciente incertidumbre y la ralentización del crecimiento del PBI no presagian nada bueno",según la Asociación Nacional de Fabricantes de Estados Unidos.

La economía de EE.UU. sólo creció alrededor del 0,5% anual en el primer trimestre del año.

Por su parte, la última cifra de empleo mostró que la creación de puestos de trabajo también está en baja. Este impensado comienzo de año hizo que los economistas rebajaran sus previsiones de crecimiento para la economía y el empleo en 2016. Desde que la posibilidad de una recesión aumentase a finales de 2015, el mayor riesgo siempre fue el probable retroceso de la economía de China o que el dólar se aprecie demasiado y que una ralentización del comercio internacional presione a la economía de Estados Unidos, ahora se incluye el año electoral.

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