- ámbito
- Edición Impresa
Caen reservas de alimentos en las cuencas lecheras
«Hay un faltante de reservas de alimentos de más del 70%, y el gran interrogante es qué darán de comer a los animales en pleno invierno, porque la caída del estado corporal ya es evidente», explicó Rodolfo Murray, médico veterinario especialista en lechería.
Casi no hay alimentos en silos, las reservas de pasto seco no existen prácticamente y faltarán granos «por la cosecha pobre que tuvimos», insistió el profesional.
También plantea que la reposición de 2010 (de vacas por vaquillonas destinadas a preñez) se verá afectada por la pérdida de vientres que rige este año.
Además proyectó que el costo de producción de leche aumentará a $ 1,40 el litro.
En el negocio del tambo, cada temporada se reemplazan las «vacas viejas» por vaquillonas que tendrán su primera parición y que cuando se les quite el ternero pasarán a ordeñe.
El sector enfrenta una «situación muy complicada», según Murray, ya que las nuevas madres no tienen un desarrollo físico adecuado debido a la sequía y por la mala alimentación, lo que redundará en «menor índice de preñez».
En este panorama, «las cuencas lecheras de la provincia de Buenos Aires tienen además falta de reservas alimentarias, ya que los rindes de los maíces para silo fueron muy bajos en la gran mayoría de los establecimientos», indicó el experto.
Los cálculos señalan que como gran parte de los rendimientos de los cultivos de maíz se preveían muy bajos, de 4.000 kilos de grano y menos por hectárea, «muchos productores decidieron enrollar las plantas (en vez de ensilarlo), para dar de comer esto», analizó.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que la cosecha final de trigo fue de 8.705.420 toneladas, con escaso margen respecto del consumo interno, a lo que se suma una cosecha paupérrima de maíz, «por lo tanto en este invierno los granos serán demandados y de alto precio», según su evaluación.
«Con estos datos y proyectando por la inflación el precio de los alimentos, además de que se esperan bajas producciones en los tambos, el costo de producir un litro de leche en este invierno será aproximadamente de $ 1,40 por litro», pronosticó.
Respecto del panorama actual, acotó que el «productor pierde plata todos los días: los costos de los rollos subieron de 50 a 60 centavos por kilogramo de material».
De la misma manera subieron el maíz y el afrechillo (fibra y proteína) de trigo, los alimentos más comunes en la dieta de las vacas lecheras.
También aumentaron las facturas de energía eléctrica, que en un tambo es vital ya que hace funcionar las plantas de molienda para producir alimentos, la máquina de ordeñar y los equipos de frío.
El tambero en la actual situación «produce menos leche», porque las vacas se «secan», muchos achican rodeos y además las empresas lácteas (usinas) disminuyen los recorridos para llenar las cisternas: «El siguiente paso siempre es el cierre de unidades productivas», advierte Murray.
Las cuencas lecheras bonaerenses son Abasto Sur, Abasto Norte, Mar y Sierras y Del Oeste.


Dejá tu comentario