10 de diciembre 2008 - 00:00

Calles vacías por el estacionamiento pago

En San Telmo, antes las calles estaban repletas y no se podía estacionar. A partir de la colocación de ticketeadoras en noviembre, aquéllas están casi vacías y siempre hay dónde dejar el auto.
En San Telmo, antes las calles estaban repletas y no se podía estacionar. A partir de la colocación de ticketeadoras en noviembre, aquéllas están casi vacías y siempre hay dónde dejar el auto.
¿Dónde están los autos? Es la pregunta que surge al ver varias cuadras de San Telmo, que antes estaban llenas, totalmente despejadas. Sucede que, a partir de noviembre, empezaron a funcionar ticketeadoras en este barrio, así como en Recoleta y Balvanera, y el panorama cambió.

Ahora la gente prefiere caminar unas cuadras para ahorrarse $ 1,4 por hora. En San Telmo, por ejemplo, colocaron equipos en la intersección de las calles Balcarce y Humberto I. En estas 4 cuadras hay mucho lugar para dejar el auto, pero sobre Balcarce a partir de Carlos Calvo o de la avenida San Juan están las calles llenas.

Un policía que vigila la zona de Balcarce entre San Juan y Humberto I confirmó que, a partir de la colocación de ticketeadoras, hay muchos menos vehículos estacionados en esa cuadra, en la que, ese día, no había más de 5 coches. En Recoleta también disminuyó la cantidad de autos estacionados en las 66 cuadras de estacionamiento medido. La diferencia es que, al ser muchas más manzanas, dejarlo fuera del área puede significar caminar mucho. Por esto, no se ven carriles vacíos pero en todas hay lugar para estacionar. Por supuesto, una vez que termina la zona de estacionamiento medido, las calles están repletas.

Un kiosquero de la esquina de Güemes y Agüero aseguró que hubo una reducción en la cantidad de autos que estacionan por allí. Por su parte, un efectivo de la Policía que trabaja en la esquina de Arenales y Agüero dijo que siguen estacionando ahí, aunque se pueden vislumbrar varios espacios vacíos. Agregó que, por ejemplo, los vecinos de Quirno Costa están bastante enojados porque antes podían dejar sus vehículos en la cuadra de su casa sin pagar pero, ahora, sólo pueden de noche. El oficial aseguró que las grúas pasan constantemente y se llevan a los coches infractores, mientras que le explicaba a una pareja de ancianos dónde debían buscar su auto que la grúa se había llevado porque lo dejaron sobre la línea amarilla. «Siga derecho por Pueyrredón hasta Figueroa Alcorta y ahí tiene que pagar $ 190 para que le devuelvan el auto», les explicaba el oficial.

Por su parte, hay conductores que aprovechan los nuevos equipos. Entre ellos, gente que trabaja en la zona o que tiene que hacer alguna compra y que siempre tiene lugar para dejar sus vehículos. Es decir que, aunque a algunos el estacionamiento medido les resulte una incomodidad, para otros se ha convertido en una ventaja.

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