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Caló quiere evitar sangría de su CGT
La estrategia fue ideada una vez que trascendieron los contactos entre Moyano y dos integrantes de la CGT de Caló: los jefes de los colectiveros (UTA) Roberto Fernández, y de La Fraternidad, Omar Maturano. Como informó este diario el 10 de julio, ambos prevén sumarse a un paro convocado por el camionero y lo debatirán este jueves en un encuentro que mantendrán en la sede de Azopardo 802.
El acercamiento fue uno de los temas que trató la semana pasada Caló con Omar Viviani (taxistas) y Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) en un encuentro para definir la nómina de participantes en el Consejo del Salario. Viviani quedó a cargo de convencer a Fernández y a Maturano de no abandonar la CGT reconocida por el Gobierno. El taxista comparte con ellos una central de gremios del transporte (UGATT) y de ese sector es el interlocutor privilegiado con la Casa Rosada.
La progresiva separación de los dirigentes del transporte obedece a múltiples motivos, varios de los cuales son compartidos por otros sindicalistas. Fernández debió negociar durante siete meses la paritaria de los choferes de larga distancia ante la decisión del Gobierno de restringir al máximo la entrega de subsidios. Maturano confrontó con el Ejecutivo luego de las acusaciones en contra del maquinista del tren accidentado en Castelar, y de la decisión de instalar cámaras de seguridad dentro de las cabinas de las locomotoras.
En cuanto a las preocupaciones generales figura al tope el fallo de la Corte Suprema que golpeó el modelo sindical argentino al declarar inconstitucional el monopolio de representación en un caso, semanas atrás. Entre los dirigentes más molestos creen que para resistir otra avanzada de esas características será más útil un dirigente acostumbrado a la disputa, como Moyano, en lugar de un conciliador como Caló.


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