6 de marzo 2014 - 10:22

Cámara lenta para reforma al Código Penal en el Congreso

• Analizan conformar una comisión bicameral.
• Mediación de Macri con diputados PRO que resisten el proyecto

Mauricio Macri, Mónica López y Julio Cobos
Mauricio Macri, Mónica López y Julio Cobos
Mauricio Macri mantuvo ayer en Bolívar 1 una prolongada reunión con el jefe de los diputados nacionales PRO, Federico Pinedo. Los legisladores nacionales del macrismo se encuentran amotinados y no están dispuestos a votar el anteproyecto del nuevo Código Penal. Hoy Macri recibirá al staff completo de diputados y senadores para respaldar a Pinedo, su jefe de bloque, quien participó de la redacción de ese texto junto a otros opositores como el radical Ricardo Gil Lavedra y la socialista María Elena Barbagelatta.

En términos políticos, el debate en torno al nuevo Código Penal complica no sólo a opositores sino también a oficialistas. El bloque del Frente para la Victoria necesita de sus aliados para ubicarse por encima del nivel de flotación del quórum por apenas tres diputados. No todos estarían de acuerdo con el nuevo plexo normativo. En la UCR las diferencias también son explícitas. Julio Cobos primereó a sus correligionarios y rechazó el proyecto. Se le plegó un sector del alfonsinismo bonaerense. El titular de la UCR, el senador Ernesto Sanz, no adelantó postura.

En el Partido Socialista de Hermes Binner tampoco logran cohesionar posiciones. Ayer la diputada Alicia Ciciliani planteó que el oficialismo debería reunir una mayoría calificada para poder aprobar modificaciones en el recinto. En el Frente Renovador convocaron a una reunión organizativa para el sábado próximo en Tigre. Ayer la legisladora Mónica López, precandidata a gobernadora bonaerense por el massismo, explicó que saldrán a juntar 5 millones de firmas en todo el país para impulsar una "consulta popular", prevista en el artículo 40 de la Constitución nacional, ya que la norma fundamental impide en su artículo 39 la "iniciativa popular" en materia penal. "Nos preocupa que más de 168 artículos sean modificados para ampliar las excarcelaciones. Aspiramos a que no llegue al recinto", adelantó López. En Entre Ríos, otro precandidato a gobernador, Gustavo Zavallo, sponsoreado por Jorge Busti, ya lanzó la campaña de recolección de firmas.

A los diputados macristas les preocupa que el Frente Renovador de Sergio Massa capitalice el rechazo al proyecto y les quite voto duro antigarantista. Esa inquietud estará al tope de la agenda en el cónclave de hoy junto a Macri en la Jefatura de Gobierno porteña. En el Frente para la Victoria buscan blindar la aprobación del texto, que aún no ingresó al Congreso, y podrían tentar a Pinedo con la presidencia de la Comisión de Legislación Penal que dejó vacante el diputado kirchnerista (MC), el rionegrino Oscar Albrieu. Si logran que el PRO apoye en general la iniciativa y rechace en particular algunos artículos, como los referidos a la eliminación de la reincidencia y el aborto, sobrarán los votos.

El acuerdo político entre la Casa Rosada y la oposición para la reforma del Código Penal de la Nación se rompió antes de llegar al Congreso. El anteproyecto aún no fue enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento, donde la prioridad será convertir en ley la reunificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación. La codificación en materia penal tendrá un trámite lento y el oficialismo ya analiza la conformación de una Bicameral especial a pedido de la oposición.

El gobierno de Cristina de Kirchner se enfrenta así a un dilema político en torno al proyecto de reforma del Código Penal. Frenar su debate, luego de haber recibido en su despacho de la Casa Rosada el anteproyecto de la comisión redactora, implicaría un vitoria para el FR de Massa. Si lo envía en los próximos días, se arriesga a no reunir los 129 votos necesarios para aprobarlo. Con aliados, el kirchnerismo junta 132 voluntades, un margen demasiado estrecho.

La conformación de una comisión Bicameral, cuyo reglamento e integración debería ser aporbado en le recinto, aparece como el limbo perfecto para animar el debate, a través de audiencias públicas y giras por el interior, tal cual ocurrió con la reforma y unificación del Código Civil y Comercial.
El gobierno impulsó esas modificaciones en febrero del 2011. A más de tres años de iniciado ese proceso, el proyecto fue sancionado el año pasado por el Senado de la Nación y todavía resta que se debata en la Cámara de Diputados, donde la jefa de bloque kirchnerista, Juliana Di Tullio, no logra alinear a su tropa luego de los cambios instroducidos a pedido de la Iglesa católica en cuestiones determinantes como, por ejemplo, el comienzo de la existenica de las personas.

Desde el Epsicopado, monseñor Jorge Lozano, titular de Pastoral Social, consideró que la iniciativa que se promueve "afecta a la sociedad, así que debería ser debatida con gente vinculada a la Justicia, pero también a lo social".

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