4 de agosto 2015 - 00:30

Cambiemos alimenta la interna hasta el final y pide fiscales

MACRI, SANZ Y CARRIÓ, CON ESTILOS DIFERENTES, ATIENDEN PRESIONES DE CADA PARTIDO. ÚLTIMOS DESTINOS, STA. FE Y CAPITAL

Ernesto Sanz  cerró ayer un seminario sobre independencia judicial en la Facultad de Derecho de la UBA, rodeado de candidatos. Elisa Carrió eligió esta  vez pacificar la campaña y no cruzarse con Macri.
Ernesto Sanz cerró ayer un seminario sobre independencia judicial en la Facultad de Derecho de la UBA, rodeado de candidatos. Elisa Carrió eligió esta vez pacificar la campaña y no cruzarse con Macri.
El Frente Cambiemos tambien inició el protocolo final para el cierre de campaña. Cada uno por su lado, Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Elisa Carrió tendrán clausuras, búnkers y discursos con estilo diferenciado. Habrá estudiados cruces y estrategias hasta último momento, a pesar de la foto que se sacaron los 3 candidatos el fin de semana para mostrar armonía en el grupo.

Las diferencias son curiosas y delatan el costado débil de la interna de cada partido. Macri sigue centrando el final de su campaña en la fiscalización. No es ilógico: el cuidado de las urnas en todo el país es el problema central del PRO; también lo fue en elecciones pasadas. El radicalismo le soluciona a Macri parte de ese problema en muchas provincias, pero está claro que esa tranquilidad llegará plenamente para la elección nacional. En las PASO el macrismo compite en la presidencial con Sanz y Carrió: la ilusión de los radicales de que su candidato haga un buen papel frente al jefe de Gobierno porteño es un peligro concreto para el PRO.

De ahí que, aunque Macri camine el país reclutando fiscales con el objetivo declarado de defender la elección de octubre, un ojo siempre está puesto en la interna que el grupo tendrá el domingo.

Para eso desplegó a su gabinete por todo el país (ver nota en pág. 5) y armó un directorio de reclutadores y formadores de fiscales con Paula Bertol a la cabeza.

Sanz corre en otra sintonía. Necesita que el radicalismo siga viviendo estas PASO como una elección crucial hasta último momento. Se juega en eso, más que su candidatura presidencial, la ubicación que el radicalismo tome en listas por todo el país para la nacional de octubre. Después de todo, ésa es y fue la base de sustentación de la UCR en los últimos 30 años, salvo por el breve interregno del Gobierno de Fernando de la Rúa. Sin el ruido de la interna a Sanz se le puede complicar la interna sobre todo en provincias del norte, donde radicales como Gerardo Morales (que pelea de frente la gobernación contra Eduardo Fellner y Milagro Sala), Luis Naidenoff en Formosa o José Cano en Tucumán, que en algunos casos tienen acuerdos también con Sergio Massa, Margarita Stolbizer o cualquier candidato que les lleve la boleta a gobernador.

Por eso Sanz mantiene el ritmo de una interna clásica, a pesar de haber sido el principal estratega dentro del radicalismo del acuerdo con Macri.

Ayer, 48 horas después de la foto del trío en un bar porteño, Sanz volvió al ataque con un desafío a Macri estudiado y dentro de obvios límites.

"El PRO no tiene muchas ganas de dar el debate. Si hay algo que me distingue en esta primaria es que yo no he reacomodado nada. Sigo pensando en muchas cosas, lo mismo que hemos pensado en todos estos años", se entusiasmó ante medios.

Ayer, Sanz visitó un ámbito que maneja para hacer un principio de cierre en medio de una conferencia sobre independencia judicial organizada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Lo rodeaban los candidatos a diputados Karina Banfi y Mariano Genovesi, y Ricardo Gil Lavedra.

A diferencia de Macri, que hará una caminata porteña y luego cierre con frases en redes sociales, Sanz tendrá, aunque no en gran escala, un acto partidario para terminar su campaña. Será en Museum Club Disco (el mismo que utilizó Martín Lousteau en su campaña porteña), un salón en San Telmo, donde además montará el domingo su búnker separado para recibir los datos de la elección.

Carrió también le puso distancia a Macri en el estilo de cierre: volverá, como lo hace en cada elección, al Palais Rouge (ver nota aparte).

Carrió, y su compañero de fórmula, Héctor "Toty" Flores, pasaron ayer por Bahía Blanca para apoyar al precandidato a intendente por el PRO Héctor Gay. Con eso dio otra señal de sus intentos por no romper dentro del grupo. "Vengo a brindar apoyo para todas las fórmulas de Cambiemos, estoy feliz de venir a acompañar a Gay como candidato a intendente", dijo declarando la paz en la campaña y volvió a usar su fórmula de acuerdo, que está bastante alejada del estilo de Sanz: "Yo pido el voto para Cambiemos, el voto es intercambiable, es decir que los que voten a Macri suman a Cambiemos, los que voten a Carrió, suman a Cambiemos, los que voten a Ernesto Sanz, suman a Cambiemos".