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Candidaturas meten ruido en interna de CGT
Omar Viviani
El sector de los "gordos" de los grandes gremios de servicios avisó entre sus pares de su malestar por la indiferencia del Gobierno a los reiterados planteos sobre el Impuesto a las Ganancias, las asignaciones familiares y los fondos de las obras sociales. La queja apuntó al taxista Omar Viviani y al estatal Andrés Rodríguez (UPCN), por entender que prefirieron reducir la presión sobre esos puntos para encarar negociaciones por postulaciones.
Ayer Viviani admitió que la CGT hará gestiones para pedir la exención del pago de Ganancias en el medio aguinaldo de junio, como ocurrió con el sueldo anual complementario de diciembre pasado. En 2012, el Ejecutivo no modificó Ganancias y sólo decretó la quita en el aguinaldo. Y este año subió un 20% (por debajo de la inflación real) el mínimo no imponible desde marzo sin cambiar las escalas en el pago del tributo.
El taxista aprovechó para darle aire a la versión sobre una eventual candidatura presidencial de Amado Boudou para 2015. Ya lo había hecho en la previa de las elecciones de 2011 para la jefatura de Gobierno porteña, cuando postuló al vicepresidente para la candidatura que finalmente quedó para Daniel Filmus.
Viviani es uno de los más activos en la CGT de Caló a la hora de negociar posibles bancas para octubre. Su apuesta principal es Norberto Di Próspero (Asociación del Personal Legislativo), otro dirigente de excelente relación con Boudou. También apunta a la renovación de la banca del legislador porteño Claudio Palmeyro, dirigente del gremio de los taxistas.
También le asignan a Andrés Rodríguez una vocación política que hasta ahora el dirigente estatal no hizo pública. Dan por hecho que irá por una banca de diputado nacional a partir de las gestiones que hizo como presidente del PJ porteño. Otros nombres que suenan desde el movimiento obrero oficialista son los de Oscar Romero, segundo de Ricardo Pignanelli en el gremio de los mecánicos (SMATA) y Víctor Santa María, del sindicato de encargados de edificios.
En paralelo con los movimientos políticos, desde el Gobierno hicieron saber que habrá demoras en las respuestas prometidas para las obras sociales. La superintendente de Salud, Liliana Korenfeld, pidió dos meses más para poner en práctica un padrón de afiliados discapacitados, con el que los gremios pensaban obtener con mayor rapidez los reintegros de las prestaciones médicas para esa población. El padrón debió estar listo para este mes. También puso en pausa una resolución que frenaba los traspasos de afiliaciones de las obras sociales a las prepagas, que le había anticipado Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA) a este diario.


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